El mercado del arte se sacude: adiós a la burbuja y hola a los artistas emergentes, alerta Adam Green

Por MILENIO — El asesor estadunidense Adam Green, MBA por Wharton, ex especialista de Christie’s y fundador de Art Advisory, asegura que el punto de inflexión ya ocurrió: tras el boom pospandemia, el mercado del arte entra en una fase de corrección que obliga a galerías, coleccionistas e instituciones a replantear prioridades.

Un giro tras el boom pospandemia

«Se siente cautelosamente optimista después de un necesario periodo de ajuste», dijo Green en entrevista con MILENIO. Para el tasador —acreditado por la International Society of Appraisers—, la desaceleración de 2023 y 2024 eliminó mucha especulación de corto plazo. El regreso del dinamismo en subastas y ferias del segundo semestre de 2025 no significa volver a la euforia: abre la puerta a un mercado más equilibrado donde la disciplina y la calidad recuperan protagonismo.

Metáfora simple: si hasta hace poco el mercado parecía una montaña rusa impulsada por el ruido digital, ahora se busca convertirla en una vía férrea con señales claras, control de velocidad y pasajeros selectos.

De la especulación tecnológica a la realidad curatoral

Green apunta directo al corazón de la burbuja tecnológica. La explosión de NFT, obras generadas con inteligencia artificial y proyectos sobre blockchain, en muchos casos, funcionó más como un vehículo financiero que como práctica artística: «Muchas de estas obras fueron tratadas más como instrumentos financieros que como objetos coleccionados por sus cualidades artísticas», advierte.

Sin embargo, matiza, no todo fue pasajero. Un pequeño grupo de artistas digitales y de IA está recibiendo respaldo institucional y podría perdurar. Además, la tecnología promete cambios silenciosos pero decisivos en aspectos prácticos: procedencia, autenticidad y transparencia, especialmente cuando instituciones y casas de subastas incorporen nuevas formas de verificación.

Enfoque claro para coleccionistas y galerías

La recomendación de Green es tajante: ser altamente selectivos. ¿Qué significa eso en la práctica?

  • Priorizar obras con valor histórico y artístico comprobable.
  • Invertir en artistas emergentes con discurso sólido y respuesta curatorial.
  • Ver la compra como compromiso a largo plazo, no una apuesta de corto plazo.

El asesor explica que identifica potencial a través de varias señales combinadas: fuerza del discurso del artista, atención curatorial, respuesta de la comunidad coleccionista y la solidez intrínseca de las piezas. Comprar «temprano» puede ser rentable, pero siempre con gestión de riesgo.

Latinoamérica deja de ser etiqueta y entra en la narrativa

Para Green, el protagonismo creciente del arte latinoamericano no es una moda pasajera sino una corrección histórica. «Los artistas latinoamericanos han estado produciendo obra significativa durante décadas, pero la atención institucional y académica llegó tarde», dice.

Este desfase está empezando a cerrarse gracias a marcos curatoriales más globales. Nombres que emergen en su conversación incluyen a Firelei Báez, Felipe Baeza, Sophia Loeb y Leslie Martinez; y figuras cuyo legado ya transforma discursos, como Luchita Hurtado, Doris Salcedo y Virginia Jaramillo. La expectativa: que dejen de verse como una “categoría especial” para incorporarse a las grandes narrativas del arte contemporáneo.

Impacto en la vida cotidiana y en las instituciones

¿Por qué importa esto para el público? Porque la reorientación del mercado tiene efectos concretos:

  • Museos y ferias podrían privilegiar exposiciones con profundidad curatorial en lugar de montajes puramente comerciales.
  • Los coleccionistas privados verán mayor énfasis en la documentación y la procedencia, lo que protege su inversión y mejora la transparencia del mercado.
  • Las galerías emergentes tendrán oportunidad real si apuestan por artistas con proyecto y no por la moda del momento.

Comparativa: época de especulación vs. nueva etapa

Periodo Características Riesgos
Boom pospandemia (hasta 2024) Alta liquidez, especulación en NFT/IA, precios inflados Burbujas de corto plazo, obras tratadas como activos financieros
Fase de ajuste y recuperación (2025 en adelante) Selección rigurosa, foco en calidad y procedencia, apoyo institucional a artistas digitales selectos Menor volumen de ventas, mayor exigencia documental y curatorial

Conclusión

El mensaje de Adam Green es claro y directo: si quiere sobrevivir y tener sentido, el mercado del arte debe dejar atrás atajos y apuestas especulativas. Las instituciones tienen la oportunidad de corregir retrasos históricos, especialmente con el arte latinoamericano, y los coleccionistas deben afinar criterio y paciencia. Para el público en general, la invitación es a involucrarse: visitar ferias, exigir transparencia y apoyar iniciativas culturales que apuesten por la calidad y el discurso, no por la coyuntura.

Fuentes: entrevista con Adam Green para MILENIO; credenciales profesionales citadas por el entrevistado (MBA Wharton, ex Christie’s) y acreditación por la International Society of Appraisers.

Con información e imágenes de: Milenio.com