Autos eléctricos en auge, pero la red de carga se queda varada
La electromovilidad en México despega: en 2025 se vendieron cerca de 43,358 autos eléctricos, un récord y un aumento de 38.55% respecto a 2024, según la Electro Movilidad Asociación (EMA). Pero el crecimiento choca con un cuello de botella: la infraestructura pública de recarga no avanza al mismo ritmo y muchos usuarios se quedan sin dónde enchufar.
La foto en números
Los datos muestran un doble movimiento: más autos eléctricos en las calles, más cargadores instalados en hogares y agencias, pero una red pública aún insuficiente para garantizar viajes largos y acceso universal.
| Indicador | 2025 | Variación anual |
|---|---|---|
| Ventas de autos eléctricos | 43,358 | +38.55% |
| Puntos de carga de uso público | 4,060 | +22.2% |
| Red privada (hogares y agencias) | 52,666 | +26.2% |
Una red pública que no alcanza
El contraste es claro: la mayoría de las nuevas cargas se hacen en instalaciones privadas. Pero gran parte de los mexicanos vive en edificios, fraccionamientos o zonas sin acceso a estacionamiento propio, por lo que la red pública es su única opción. Sin una red de carga rápida y confiable en carreteras y puntos de alto flujo, muchos descartan comprar un vehículo eléctrico.
Eugenio Grandio, presidente de EMA, advierte: “México debe aspirar a un crecimiento sólido de la electromovilidad y un gran habilitador de esta adopción es una red de carga rápida amplia, operativa y confiable”. Propone concentrar estaciones estratégicas en corredores, gasolineras reconvertidas y puntos de alto flujo para detonar la demanda.
Lo que preocupa a los conductores
- Vida útil de la batería: 48% de los mexicanos considera este factor relevante al comprar, por encima del promedio global, donde el tema deja de ser una preocupación para 67% de los usuarios con más experiencia.
- Regreso al combustible fósil: 72% dijo que, si no tuvieran su EV, volvería a usar un auto a gasolina o diésel, lo que demuestra la reducción real de emisiones por usuario.
- Alternativas: 10% reemplazaría sus desplazamientos por taxis o apps, y solo 6% por transporte público.
- Pruebas de longevidad: flotas comerciales como las de VEMO con JAC y BYD muestran vehículos con más de 400,000 km, desacreditando mitos sobre la durabilidad.
¿Cuánto cuesta poder cargar en casa?
El costo de instalar un cargador doméstico varía mucho según el inmueble: en muchos casos el cargador lo incluye la marca, pero la instalación puede ir desde 15,000 pesos en situaciones simples hasta 80,000–90,000 pesos cuando hay que tender cableado largo o hacer obras mayores. Por eso para algunos usuarios la opción pública sigue siendo la más viable.
El beneficio económico existe: Grandio cuenta que en su caso el recibo de luz llega en 2,200 pesos por bimestre para dos coches eléctricos, y estima ahorros de hasta 70% frente al gasto en gasolina.
Obstáculos institucionales y energéticos
Más allá del hardware, hay fricción administrativa. EMA busca coordinación con la Secretaría de Energía, Cenace y la CFE para identificar dónde crece la demanda y acelerar conexiones. Grandio subraya que los procesos de aprobación y conexión varían a nivel local, lo que dilata inversiones privadas y públicas.
Asimismo, existe la preocupación legítima sobre la capacidad de la red eléctrica para absorber un crecimiento acelerado. La respuesta no es solo aumentar generadores, sino planear la expansión con energías limpias y estrategias que garanticen estabilidad y precios accesibles.
Qué se puede y se debe hacer ya
- Diseñar corredores de carga rápida en autopistas y carreteras de alta circulación.
- Incentivar la reconversión de gasolineras en estaciones de recarga eléctrica.
- Agilizar trámites de conexión y homologación a nivel local y federal.
- Promover programas de apoyo para instalar cargadores en vivienda colectiva.
- Fomentar comunicación técnica sobre la vida útil de baterías y economía circular.
- Coordinar expansión de red con planificación energética que incluya renovables.
La oportunidad está sobre la mesa. Los consumidores mexicanos muestran disposición para adoptar vehículos eléctricos sin sesgos geopolíticos —69% dice no preocuparse por el origen del fabricante— y la demanda existe. Lo que falta es convertir ese empuje en infraestructura tangible y políticas públicas que permitan que el crecimiento no se frene en la puerta del garaje.
Fuentes: Electro Movilidad Asociación (EMA); declaraciones de Eugenio Grandio; encuesta EMA 2025.
