Obesidad: la crisis que engorda bolsillos y estrangula al sistema de salud
La epidemia se lee ahora en números y en balances: una de cada ocho personas en el mundo vive con obesidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cifra que ha subido 37% en la última década. Mientras médicos y sistemas de salud hablan de crisis, inversionistas y farmacéuticas ven una mina de oro.
¿Quién gana y quién pierde? El mercado farmacéutico para medicamentos contra la obesidad, que en 2024 facturó cerca de 15 mil millones de dólares, podría escalar hasta 150 mil millones en 2035, según estimaciones de Morgan Stanley. Esa proyección parte de la suposición de que 11% de la población elegible —unos 1,300 millones de personas— podría recibir tratamiento farmacológico: 20% en Estados Unidos y 10% en mercados como México.
Un mercado que se infla
Fondos e inversionistas han volcado dinero hacia compañías que desarrollan tratamientos para perder peso. El resultado: compras gigantes, apuestas multimillonarias en investigación y movimientos bruscos en las bolsas.
| Empresa | Producto clave | Indicación | Impacto reciente |
|---|---|---|---|
| Pfizer | Adquisición de Metsera | Medicamentos en etapa clínica para obesidad y cardiometabólicas | Operación valuada en ~7 mil millones de dólares; alzas en bolsa |
| Eli Lilly | Mounjaro, Zepbound (tirzepatida) | Diabetes tipo 2 y control crónico del peso | 1.1 millones de prescripciones activas en EE. UU.; acciones +45% en 12 meses |
| Novo Nordisk | Wegovy, Ozempic (semaglutida) | Control de peso y diabetes tipo 2 | Revisión a la baja de previsiones; caída del 24.6% en valor de mercado último año |
La factura en México
El sobrepeso y la obesidad ya cuestan caro al país. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calcula que para el sector salud público el impacto está entre 82 y 98 mil millones de pesos (unos 5.1 mil millones de dólares). La OCDE estima que el mercado de medicamentos relacionados podría rondar 200 millones de dólares, pero apenas 4% de quienes viven con obesidad recibe tratamiento farmacobiológico.
En el país, empresas reportan avances: Eli Lilly informó que en 2025 trató con tirzepatida a más de 250 mil personas y espera triplicar ese número en 2026. Novo Nordisk, que invierte gran parte de su presupuesto en investigación en obesidad, destaca que su semaglutida 2.4 mg logra hasta 20% de pérdida de peso corporal en uno de cada tres pacientes en ensayos clínicos.
El precio real de la “solución”
Los medicamentos aprobados y controlados son caros. En México una pluma puede superar los 7 mil pesos y la aplicación es semanal; muchos tratamientos son a largo plazo porque la obesidad se trata como enfermedad crónica. El alto precio abre la puerta a dos problemas paralelos:
- Mercado negro y falsificación: robo, contrabando y venta de productos adulterados o falsos que ponen en riesgo la salud.
- Productos milagro: cápsulas y píldoras sin regulación, ofrecidas en redes sociales a precios de 100 a 600 pesos, que prometen resultados rápidos sin evidencia.
Mike Vivas, director médico de Novo Nordisk en México, ha advertido sobre estos riesgos: si estos fármacos no son prescritos y supervisados por especialistas pueden causar daños graves, dependencia o incluso la muerte.
¿Qué está fallando?
La balanza entre innovación y equidad se inclina hacia el dinero por varias razones:
- Precios elevados y cobertura limitada: pocos pacientes acceden a tratamientos caros.
- Enfoque curativo más que preventivo: la mayoría de recursos se destinan a fármacos y no a políticas integrales de prevención.
- Desigualdad en adopción: en EE. UU. la tasa de crecimiento de consumidores de estos fármacos ronda 3%, fuera de EE. UU. solo cerca de 1%.
Qué se puede hacer: recomendaciones concretas
- Regular precios y mejorar acceso: negociar precios, compras consolidadas y esquemas de reembolso para evitar que solo unos cuantos paguen el tratamiento.
- Combatir el mercado ilícito: fortalecer vigilancia aduanera, controles contra la falsificación y campañas informativas para detectar productos peligrosos.
- Fortalecer la prevención: programas de educación, impuestos y restricciones a publicidad de comida ultraprocesada, promoción de entornos activos.
- Capacitar a profesionales: protocolos claros para prescripción y seguimiento, y campañas para reconocer la obesidad como enfermedad crónica.
Historias detrás de los números
Para miles de familias la decisión no es financiera: es de salud y de dignidad. Pacientes entrevistados por este diario cuentan que, aunque los medicamentos funcionan, el costo, los efectos secundarios y la incertidumbre sobre el mantenimiento del peso generan temor. Al mismo tiempo, muchos confían más en remedios baratos y peligrosos que en tratamientos supervisados.
La lección es doble: la obesidad no es solo un problema médico; es un negocio que está creciendo a la par, y sin reglas claras el resultado puede ser que unos ganen fortunas mientras la mayor parte de la población sigue pagando con su salud y su bolsillo.
Fuentes: Organización Mundial de la Salud, Morgan Stanley, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), OCDE, declaraciones de ejecutivos y voceros de Pfizer, Eli Lilly y Novo Nordisk, y reportes del mercado farmacéutico 2024-2025.
