Credencial universal de salud sacude el sistema: pasaporte para recibir atención médica
Por [Tu nombre], MILENIO
La credencial del Servicio Universal de Salud se presenta como el billete que muchos mexicanos habían esperado: “una especie de pasaporte para que podamos pedir atención médica bajo cita”, dijo el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, en entrevista con Paola Barquet en Milenio Televisión. Según las autoridades, la tarjeta dará garantía, tranquilidad y el conocimiento de que, sin importar la condición laboral, habrá acceso a un servicio médico en el país.
El anuncio, adelantado por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea una transformación en cadena: una credencial física y digital, un expediente médico único que acompaña a la persona toda la vida y la posibilidad de utilizar en red la infraestructura del imss, el imss-bienestar y otras instituciones, independientemente de la derechohabiencia.
Qué ofrece y cómo funciona
- Credencial física y digital: se tramitará en módulos (con fotografía y huellas, similar al proceso de la credencial para votar) y habrá una app que mostrará la versión digital en tiempo real.
- Expediente único: la ficha médica viajará con la CURP del paciente, lo que permite registrar la atención aun cuando cambie la derechohabiencia.
- Acceso a la red completa: la credencial permitirá pedir atención bajo cita y usar la red del imss e imss-bienestar “cuando inicie este sistema, posterior a la credencialización”, explicó Clark.
- Inicio del registro: el proceso arranca el 2 de marzo en 8,500 módulos distribuidos por el país, y la inscripción se hará por letra del apellido.
- Meta: autoridades estiman cubrir hasta 100 millones de personas este año y comenzar el intercambio operativo de servicios el próximo año.
Estados que aún no se han adscrito
| Entidades |
|---|
| Chihuahua |
| Durango |
| Nuevo León |
| Coahuila |
| Aguascalientes |
| Guanajuato |
| Querétaro |
| Jalisco |
Las ocho entidades podrán decidir su participación por adscripción voluntaria, advirtió Clark, lo que implica que la universalidad tendrá parches si no hay acuerdo federal-estatal.
Lo bueno: ventajas palpables
- Acceso más claro: saber a qué clínica acudir y poder agendar cita con la garantía de la credencial.
- Menos papeleo: un expediente único reduce la pérdida de información entre mudanzas, cambios de empleo o migración interna.
- Inclusión: cientos de miles que ahora quedan fuera por falta de vínculo laboral podrían recibir atención básica.
Lo que no hay que pasar por alto: riesgos y preguntas abiertas
- Saturación real: tener derecho a servicio no equivale a tener servicio inmediato. Clínicas, turnos y personal deberán ampliar su capacidad; de lo contrario la credencial será un papel sin cama ni cita.
- Adhesión de estados: si ocho entidades se quedan fuera, la cobertura será desigual en el mapa del país. Los ciudadanos necesitan saber desde ya qué cambian y qué no en su entidad.
- Sostenibilidad financiera: Clark reconoció el reto de garantizar sostenibilidad cuando una persona atienda en una institución que no es la de su derechohabiencia. ¿Quién pagará la factura? Esa respuesta será clave para evitar tensiones interinstitucionales.
- Privacidad y seguridad de datos: interoperabilidad significa mover información sensible. La protección de datos y la ciberseguridad deben estar escritas en reglas claras y auditables.
- Brezales digitales: la app será útil, pero millones no tienen smartphone o conectividad; la estrategia debe contemplar desigualdad tecnológica.
Ejemplo cotidiano
Imagine una empleada del hogar que cambia de trabajo y pierde temporalmente su derechohabiencia: con la credencial podrá acudir a la clínica asignada y conservar su historial clínico. Pero si la clínica está saturada, su derecho existe en el papel y no en la camilla. La diferencia entre promesa y prestación estará en la logística.
Cómo tramitarla
- Acudir al módulo más cercano a partir del 2 de marzo (registro por letra de apellido).
- Llevar identificación y CURP para vinculación.
- Se tomará fotografía y huellas dactilares; la credencial física se entrega y la versión digital quedará disponible en la app.
- La app actualizará datos de domicilio y mostrará la clínica más cercana y el estado de derechohabiencia.
Qué deben vigilar los ciudadanos
- Confirmar si su estado se adhiere al imss-bienestar y qué implica para su atención local.
- Verificar cómo se resguardan sus datos y solicitar transparencia en contratos tecnológicos.
- Pedir información clara sobre tiempos de espera, procesos de cita y cobertura efectiva.
La credencial universal de salud llega con alma de avance social: promete abrir puertas que hoy están cerradas. Pero su éxito no dependerá solo del plástico o de la app; será la prueba de fuego de la capacidad del Estado para convertir derecho en servicio real. La pregunta ya no es solo si habrá credencial, sino si detrás habrá camas, medicamentos, personal y reglas claras para que, finalmente, la promesa se convierta en atención efectiva.
