2025: el peor año de morena

Morena fue, durante muchos años, un partido de crecimiento exponencial. Entre 2018 y 2024, la proporción de mexicanos que se identificaba con él casi se duplicó: pasó de 28% a ser la mitad de la población.

En 2025 ese ciclo de ascenso se rompió con fuerza. No fue un solo incidente lo que marcó el quiebre, sino la suma de tropiezos en diferentes frentes: política, economía, seguridad y gestión pública. Analistas, actores políticos y ciudadanos coincidieron en que, a lo largo del año, se consolidó una percepción de desgaste que pasó de ser política a convertirse en impacto concreto en la vida cotidiana.

Qué pasó: factores que explican el derrumbe

  • Problemas de gestión y escándalos públicos. Denuncias por irregularidades en contratos públicos y cuestionamientos a la operación de programas sociales minaron la credibilidad institucional. Auditorías y señalamientos de organismos de fiscalización llevaron a investigaciones que se volvieron noticias recurrentes.
  • Desgaste legislativo y fracturas internas. La imposibilidad de consolidar acuerdos en el Congreso, junto con salidas y diferencias abiertas entre cuadros dirigentes, mostró a un partido menos cohesionado y más expuesto a críticas por incapacidad de gobernar.
  • Economía en terreno complicado. Indicadores como inflación persistente, crecimiento económico moderado y pérdida de confianza inversora afectaron la percepción ciudadana sobre el manejo económico. Para muchas familias, esto se tradujo en mayor costo de la canasta básica y menor poder adquisitivo.
  • Seguridad y sensación de inseguridad. La violencia y los golpes a la percepción de seguridad siguieron presentes en municipios y zonas urbanas, y las respuestas públicas no alcanzaron a revertir esa sensación en 2025.
  • Políticas públicas con costos visibles. Reformas o decisiones en sectores clave —energía, salud, educación— trajeron beneficios percibidos por algunos, pero también costos y efectos no previstos que afectaron la percepción ciudadana sobre la eficacia del gobierno.
  • Retroalimentación electoral. Pérdidas en contiendas locales y mayor abstencionismo en zonas tradicionalmente favorables a Morena mostraron que el apoyo masivo de años previos se había fracturado.

Impacto en la vida cotidiana: ejemplos concretos

Las políticas y los problemas no son sólo titulares; se sienten en la calle:

  • María, comerciante en Guadalajara: cuenta que los costos de insumos subieron y los apoyos que esperaba fueron lentos. «Antes había más clientes; ahora la gente gasta menos», dice.
  • Una familia en Oaxaca: vio retrasos en la entrega de medicinas y en obras de infraestructura. Los niños perdieron días de escuela por falta de transporte público en mal estado.
  • Pequeñas y medianas empresas: reportaron incertidumbre sobre reglas en el sector energético y trámites más largos, lo que desincentivó inversiones locales.

Datos y fuentes

El diagnóstico se apoya en patrones observados en 2024 y en los primeros reportes y encuestas públicas de 2025: variaciones en la identificación partidista de la población detectadas por encuestas nacionales, registros oficiales de auditorías y avances en investigaciones de la fiscalía, así como los indicadores económicos publicados por INEGI y el Banco de México que reflejaron presiones inflacionarias y crecimiento moderado. Asimismo, resultados electorales locales y análisis de participación mostraron reacomodos en el mapa político.

Indicador Situación observada
Identificación partidista Retrocesos en el apoyo masivo que Morena tuvo entre 2018-2024.
Economía Inflación y crecimiento moderado que afectaron ingreso real de hogares.
Seguridad Persistencia de violencia en zonas clave; percepción de inseguridad alta.
Institucionalidad Auditorías e investigaciones que generaron desgaste político.

Matices: avances que no se deben ignorar

Decir que 2025 fue el peor año para Morena no borra logros anteriores ni avances concretos en áreas como transferencia de recursos a población vulnerable, infraestructura en algunas regiones o programas sociales con cobertura ampliada. El reto fue que esos avances convivieron con errores de implementación, opacidad en procesos y decisiones que generaron costos políticos y sociales.

Qué puede hacer Morena ahora

  • Transparencia y rendición de cuentas: abrir los procesos de contratación y fortalecer auditorías internas para recuperar confianza.
  • Corregir políticas con base en evidencia: ajustar programas que no entregan resultados y fortalecer los que sí funcionan.
  • Diálogo interno y renovación: atender fracturas institucionales y promover liderazgos capaces de articular soluciones locales con visión nacional.
  • Comunicación clara con la ciudadanía: explicar decisiones, reconocer errores y presentar rutas de solución concretas.

Qué pueden hacer la sociedad y las instituciones

  • Ciudadanía: participar en procesos locales, vigilar gasto público y exigir resultados en escuelas, hospitales y seguridad.
  • Medios y organizaciones civiles: seguir investigando y dar seguimiento independiente a denuncias y propuestas de política pública.
  • Instituciones electorales y de fiscalización: mantener independencia y transparencia para asegurar reglas claras y sanciones efectivas cuando proceda.

Conclusión

2025 puso en evidencia que el apoyo popular puede ser tan frágil como una ola alta que bautiza la orilla pero no asegura la playa. Para muchos observadores fue el año del desengaño: no por falta de ideas, sino por fallas en su ejecución y en la capacidad de traducir promesas en mejoras palpables para la ciudadanía. El punto crucial ahora es si ese partido y el conjunto de instituciones logran convertir la crisis en aprendizaje: primero reparando daños concretos, luego recuperando la confianza mediante resultados verificables. Si no lo hacen, el costo será volver a comprobar que el poder sin capacidad de gestión y sin contrapesos fuertes termina por desgastarse.

Invitación final: la política mexicana necesita participación informada. Más que esperar a las próximas elecciones, la ciudadanía puede involucrarse hoy en la vigilancia del gasto, en el acompañamiento de escuelas y clínicas, y en exigir que las instituciones rindan cuentas. Solo así las lecciones de 2025 no se queden en un titular.

Con información e imágenes de: elpais.com