Lize meddings, de instagram a ‘bestseller’

De un fantasma en una sola viñeta a una saga que habla de ansiedad, pertenencia y amistad para jóvenes lectores.

Por MILENIO — Lize Meddings, artista británica, convirtió en fenómeno cultural a un pequeño fantasma que nació en Instagram y se transformó en la serie de novelas gráficas El club de los fantasmas tristes (Ediciones Castillo). En entrevista con este diario la autora relató cómo un proyecto que comenzó como cómics breves en redes terminó tocando a cientos de miles de lectores: el primer tomo ha superado las 300,000 copias vendidas y la saga suma miles de seguidores en distintas plataformas.

Cómo nació el proyecto

La intención, cuenta Meddings, fue crear «algo que me hubiera gustado leer a los 16 años». Lo que empezó como páginas únicas en Instagram —un formato íntimo y directo— se convirtió en una apuesta más extensa: novelas gráficas que todavía conservan esa economía de trazo y emoción. «Nunca había trabajado en algo tan extenso», dijo la autora; pese a sus dudas iniciales, los resultados la dejaron satisfecha.

Por qué habla de ansiedad y depresión

La serie surgió en 2019 y se fue desarrollando durante la pandemia. Su eje temático es claro: dar espacio a quienes luchan con la salud mental y recordar que expresar lo que se siente puede conectar y salvar. En sus palabras: «La intención es guiar a los jóvenes a no tener miedo. Hay muchas personas que se sienten ansiosas y lo ocultan, pero cuando lo expresan se consigue una conexión que puede ayudarlos.»

Por qué conecta con la juventud

  • Refleja inseguridades reales: los personajes no son perfectos y eso libera a quienes se identifican.
  • Combina ternura y humor con temas profundos, lo que facilita la conversación sobre salud mental.
  • Se originó en redes, un espacio familiar para adolescentes que buscan relatos cercanos y visuales.

La autora señala además un elemento estructural de la conexión: las redes sociales aumentan la comparación y la apariencia de perfección, de modo que historias que muestran vulnerabilidad auténtica funcionan como alivio y reconocimiento.

La novela gráfica como lenguaje emocional

Meddings explica que muchas sensaciones—la soledad, el ahogo, el pequeño punto de luz en la oscuridad—se transmiten mejor con imágenes que con palabras. Pone un ejemplo simple: mostrar «a alguien pequeño en medio de una página oscura» comunica de inmediato una emoción que requeriría páginas para explicarse con texto. Por eso, para ella, las novelas gráficas son el medio idóneo para estos temas.

Momento Hecho
Origen Cómics en Instagram, viñetas de un pequeño fantasma
2019 Publicación del primer libro
2020 Desarrollo de la serie durante la pandemia
Ventas Primer tomo: más de 300,000 ejemplares (según la autora/editorial)
Actualidad Serie en varios tomos; autora trabaja en el quinto libro y en una nueva serie

Impacto social y límites

El valor social de la obra es tangible: promueve empatía y conversaciones entre jóvenes, padres y educadores sobre ansiedad y depresión. Al mismo tiempo, es importante matizar: una novela gráfica puede abrir puertas al diálogo y reducir el estigma, pero no reemplaza la atención profesional. Expertos en salud mental coinciden en que obras como esta son herramientas valiosas para detección y acompañamiento temprano, siempre complementadas con recursos clínicos cuando sean necesarios.

Qué pueden hacer escuelas y bibliotecas

  • Incluir títulos que aborden salud mental en programas de lectura para fomentar el diálogo en el aula.
  • Organizar clubes de lectura y talleres donde los jóvenes reflexionen sobre los temas que aparecen en las novelas gráficas.
  • Formar a docentes para identificar señales de angustia y derivar a servicios adecuados.

Próximos pasos de Meddings

Tras una década dibujando a estos personajes, Meddings contempla tomarse un descanso de El club de los fantasmas tristes. Mientras, trabaja en el quinto libro de la serie y en una nueva propuesta: una historia sobre una chica y un perro que explora los sentimientos de la adolescencia. «Es algo sobre lo que podría escribir siempre», confiesa.

En pocas palabras

La historia de Lize Meddings es la de una creadora que aprovechó las redes para convertir una idea íntima en un fenómeno editorial con impacto social. Sus libros ofrecen un espejo para jóvenes que lidian con ansiedad y depresión y sirven como puente para conversaciones necesarias entre familias, escuelas y comunidades. Su éxito recuerda que la cultura puede ser tanto consuelo como llamada a actuar: escuchar, acompañar y fortalecer redes de apoyo para quienes lo necesitan.

Con información e imágenes de: Milenio.com