Producción de constructoras cae 1% en 2024, arrastrada por inversión pública
El sector de la construcción en México ha visto una disminución en su ritmo de crecimiento. Según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el valor de la producción de las empresas constructoras registró una caída anual de 1 por ciento durante 2024. Este retroceso se explica en gran medida por la menor inversión pública en infraestructura, particularmente tras la conclusión de proyectos emblemáticos como el Tren Maya.
Este escenario de contracción contrasta fuertemente con el panorama de 2023, cuando el sector experimentó un crecimiento espectacular del 35 por ciento. La reducción en el gasto gubernamental en obras públicas ha tenido un impacto directo en la actividad constructora, dejando un vacío que la inversión privada aún no logra compensar completamente.
A pesar de esta caída en la producción, el empleo en el sector muestra una cara diferente. En 2024, el personal ocupado en la construcción alcanzó las 586 mil personas, lo que representa un incremento del 2.1 por ciento respecto al año anterior. Este dato es alentador, ya que sugiere que, si bien se construye menos en términos de valor, la mano de obra se ha mantenido e incluso ha crecido. Las horas trabajadas también experimentaron un aumento del 0.9 por ciento, y las remuneraciones totales pagadas por las empresas constructoras se dispararon un 14.3 por ciento. El valor de los activos fijos totales de las empresas también creció un 4.4 por ciento, lo que podría indicar una apuesta por la modernización y la eficiencia, a pesar del menor volumen de obra general.
La edificación, un motor de resistencia
No todas las áreas de la construcción sufrieron el mismo destino. El subsector de Edificación logró mantener un crecimiento del 5.2 por ciento, demostrando una resiliencia notable. Este segmento, que incluye la construcción de viviendas, oficinas y comercios, parece haber encontrado un impulso propio, posiblemente alimentado por la demanda privada y el dinamismo en ciertas zonas del país.
Un vistazo a la fuerza laboral
La participación de las mujeres en el sector de la construcción, si bien minoritaria, se mantuvo estable en 2024, representando el 16.6 por ciento del personal ocupado total. Los hombres, por su parte, constituyeron el 83.4 por ciento restante. Estos porcentajes son similares a los observados en 2022 y 2023, lo que sugiere que aún hay un camino por recorrer para lograr una mayor equidad de género en este sector tradicionalmente masculino.
Por otro lado, la capacitación del personal sigue siendo un área de interés para las empresas. En 2024, el 45.1 por ciento de las empresas constructoras ofrecieron algún tipo de formación a sus empleados. Las compañías dedicadas a la ingeniería civil fueron las más activas en este sentido, con un 48.3 por ciento de ellas ofreciendo capacitación, seguidas por las de trabajos especializados (45.3%) y las de edificación (43.3%). Esta inversión en capital humano es crucial para mejorar la productividad y la seguridad en las obras.
El Inegi y su rol fundamental
Estos resultados provienen de la Encuesta Anual de Empresas Constructoras, un ejercicio estadístico que el Inegi realiza desde el año 2000. Con más de dos décadas de historia, esta encuesta se ha convertido en una herramienta invaluable para comprender la dinámica del sector, proporcionando datos esenciales para el análisis macroeconómico y la formulación de políticas públicas.
La información generada por el Inegi es vital, como lo señala el propio instituto, porque «sirve como insumo fundamental para la generación de diversos cálculos macroeconómicos, así como de indicadores económicos relacionados con el empleo, la producción y la inversión de las empresas constructoras mexicanas». En resumen, entender lo que sucede en la construcción es entender una parte importante de la salud económica del país.
