Economía mexicana crecerá menos de lo esperado y enfrenta baja inversión, alerta el Ceesp

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp) ha lanzado una advertencia sobre el futuro cercano de la economía mexicana. Según sus análisis más recientes, las probabilidades de que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional registre una disminución en el primer trimestre de 2026 han aumentado, una señal preocupante que contrasta con las expectativas oficiales.

Los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, realizada por el Banco de México en noviembre, arrojan luz sobre este panorama. El pronóstico promedio de los expertos para el crecimiento económico de este año se ha ajustado nuevamente a la baja, situándose en un modesto 0.39 por ciento. Esta cifra se aleja significativamente de la estimación oficial del 1.0 por ciento, la cual se encuentra en el rango medio de los Criterios 2026 (entre 0.5 y 1.5 por ciento).

Este ajuste a la baja en las proyecciones no es un hecho aislado. El informe del Ceesp explica que, con base en estas cifras, incluso la probabilidad media de observar una contracción del PIB en el último trimestre de 2025 y en los primeros meses de 2026 se ha incrementado. Es como si la economía estuviera tomando un respiro más profundo de lo anticipado, y no se sabe con certeza cuándo retomará un ritmo más vigoroso.

Un futuro con crecimiento lento, pero con esperanza para 2026

A pesar de estas preocupaciones, para el año 2026 se anticipa un mejor desempeño. Sin embargo, el Ceesp condena que el ritmo de crecimiento esperado seguirá siendo insuficiente para cubrir las necesidades de empleo y el anhelo de bienestar que las familias mexicanas requieren. Es decir, aunque la economía tienda a crecer, no lo hará lo suficientemente rápido como para generar los empleos suficientes o mejorar de manera significativa la calidad de vida de todos.

Las expectativas de crecimiento para los próximos años se detallan de la siguiente manera:

  • Para 2026, el pronóstico promedio de los especialistas se sitúa en 1.29 por ciento, un ligero descenso respecto a la estimación previa de 1.32 por ciento.
  • Para 2027, se espera una mejora, con un avance proyectado de solo 1.81 por ciento.
  • Con base en este escenario, la expectativa de la tasa de crecimiento promedio anual para los próximos diez años es de 1.85 por ciento.

Estas cifras, aunque positivas, nos invitan a reflexionar. Un crecimiento por debajo del 2 por ciento anual durante una década entera puede ser comparable a intentar llenar una jarra grande con una cuchara pequeña; el avance es lento y puede no ser suficiente para las necesidades acumuladas.

Empleo formal: una recuperación cautelosa

En este contexto de crecimiento económico moderado, las expectativas sobre la evolución del empleo formal se mantienen «cautelosas». Se anticipa que el total de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumente en 246 mil personas este año. Si bien este resultado superaría «marginalmente» el aumento reportado en 2024 (214 mil registros), es significativamente menor al de años anteriores, a excepción del desafortunado 2020, cuando la pandemia provocó una drástica disminución de 648 mil registros debido al confinamiento sanitario.

Es importante recordar que la creación de empleo formal es un termómetro clave de la salud económica de un país. Un aumento constante y robusto en el empleo formal se traduce en mayor seguridad para las familias, acceso a servicios de salud y un camino hacia una mejor estabilidad financiera.

Un panorama general: cautela y obstáculos para la inversión

La opinión general sobre la situación económica del país es de «cautela». Un abrumador 93 por ciento de las respuestas indican que la economía se encuentra en peor situación que hace un año. Este sentimiento generalizado de preocupación se refleja directamente en la disposición a invertir.

En este entorno, solo un escaso 2 por ciento de las respuestas consideran que es un buen momento para invertir. Esta baja confianza en el entorno de inversión es un factor crucial que puede estar frenando un crecimiento más acelerado.

Según los especialistas, los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la economía mexicana son:

  • La política sobre el comercio exterior: cambios o incertidumbres en las reglas del juego del comercio internacional pueden generar desconfianza en inversionistas y empresas.
  • Los problemas de inseguridad pública: la violencia y la falta de orden son un freno directo para la inversión, tanto nacional como extranjera, ya que aumentan los costos operativos y el riesgo.
  • Otros problemas de falta de estado de derecho: la ausencia de reglas claras y justas, o la percepción de corrupción, desincentivan la inversión al generar incertidumbre sobre la protección de los derechos y el cumplimiento de los contratos.

Estos obstáculos, al no ser abordados de manera efectiva, pueden perpetuar el ciclo de bajo crecimiento y limitar las oportunidades para millones de mexicanos que buscan un futuro más próspero.

Con información e imágenes de: Milenio.com