Alivio parcial en Paraguay: 1,2 millones recuperaron ahorros tras la disolución del Ueno Bank

El Banco Central del Paraguay informó este sábado que alrededor de 1,2 millones de clientes —de casi tres millones afectados por la disolución del Ueno Bank— ya recibieron la restitución de sus depósitos. El proceso, que comenzó priorizando a quienes tienen cuentas en otras entidades y no registran deudas, apunta a cubrir hasta el 97% de los damnificados, según la misma fuente.

La noticia supone un alivio tangible para muchas familias que vieron sus ahorros quedar atrapados en la crisis bancaria. El gobierno del presidente Pedro Alliana añadió además la garantía del pago de los haberes de los 32.000 jubilados perjudicados, una medida que evita, al menos por ahora, un colapso social inmediato entre los más vulnerables.

Sin embargo, recuperar dinero de una entidad que se desmorona no es como abrir una cuenta nueva: hay trámites, conciliaciones y compensaciones. El Banco Central aclaró que primero se atendió a los casos más sencillos, pero quedan pendientes quienes tienen créditos impagos, cuentas embargadas o depósitos en trámites de verificación. Esa complexidad administrativa marcará el ritmo y la equidad del proceso.

Desde una perspectiva crítica, el episodio revela fallas institucionales que van más allá de la restitución puntual. Que casi tres millones de personas hayan quedado expuestas obliga a preguntarse por la supervisión previa, por la comunicación oficial durante la crisis y por la existencia de mecanismos efectivos de protección al ahorrista. No basta con resolver emergencias: se requiere prevenirlas.

Organizaciones sociales y analistas han insistido en dos demandas concretas: transparencia total sobre el estado real de los fondos y un cronograma público y verificable para los restantes beneficiarios. La promesa de alcanzar el 97% suena esperanzadora, pero sin plazos precisos ni auditorías independientes corre el riesgo de quedar en mera retórica.

En lo inmediato, la restitución parcial y la cobertura para jubilados alivian emergencias y reducen tensiones sociales. En lo mediano, el país necesita reforzar la regulación, implementar esquemas de seguro de depósitos creíbles y abrir las cuentas públicas para que la ciudadanía pueda comprobar el avance. Sin esas medidas, el rescate de hoy podría traducirse en desconfianza de mañana.

El desafío ahora es que las instituciones actúen con rapidez y claridad: el Banco Central del Paraguay y el gobierno de Pedro Alliana deben rendir cuentas periódicas y aceptar auditorías independientes que certifiquen el alcance real de las restituciones. Solo así se podrá reconstruir la confianza y convertir este alivio parcial en una lección útil para proteger los ahorros de la mayoría.

Con información e imágenes de: France 24