T-MEC: ¿Una amenaza o una estrategia de negociación?

La reciente declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de dejar expirar el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para buscar un nuevo acuerdo comercial ha encendido las alarmas en la región. Sin embargo, expertos como Roberto Zapata, académico de la Universidad Panamericana y exembajador de México ante la Organización Mundial del Comercio, sugieren que esta postura podría ser una táctica para ejercer presión y sembrar incertidumbre.

Según Zapata, el estilo de Trump busca crear un escenario de dudas en las cadenas productivas y los mercados regionales. “Lo que le interesa en este momento es sembrar incertidumbre para apalancarse y generarse margen de maniobra en una eventual negociación”, explicó el especialista, señalando que estas acciones responden a patrones ya observados en la conducta del mandatario estadounidense.

Las facultades presidenciales y sus implicaciones

Es importante recordar que el presidente de Estados Unidos sí cuenta con la facultad ejecutiva para denunciar el tratado, según lo establece el artículo 34.6 del T-MEC. Este artículo permite que cualquiera de las partes pueda dar por terminado el acuerdo unilateralmente, mediante una notificación y con una efectividad seis meses después.

No obstante, una decisión de este tipo no estaría exenta de consecuencias. El académico advirtió que “las implicaciones serían muy fuertes para la economía mexicana, para la economía canadiense, pero también para la propia economía de Estados Unidos”, dada la profunda integración productiva que existe entre las tres naciones. Es como si intentaran desmontar una maquinaria compleja que ya está funcionando; el proceso sería doloroso y costoso para todos los involucrados.

El clamor del sector privado: certeza y estabilidad

En medio de estas declaraciones, el sector privado de los tres países ha manifestado su interés en mantener la continuidad del acuerdo. Durante el periodo de consultas, las empresas han sido claras en su búsqueda de certeza regulatoria y estabilidad para sus inversiones. La estabilidad es como el cimiento de un edificio; sin ella, todo lo que se construya encima corre el riesgo de colapsar.

“Trump busca crear una atmósfera de incertidumbre hacia adelante para influir en el proceso de revisión del tratado”, reiteró Zapata. Esta estrategia, si bien busca beneficios para Estados Unidos, podría generar un efecto dominó negativo para las economías de México y Canadá, y, paradójicamente, para la propia economía estadounidense a corto y mediano plazo.

¿Qué nos depara el futuro del T-MEC?

De cara a 2026, cuando el T-MEC tiene programada su revisión, el especialista vislumbra dos escenarios principales:

  • Un escenario positivo: La prórroga de la vigencia del tratado por 16 años más. Esto significaría continuidad, estabilidad y la posibilidad de seguir aprovechando los beneficios de la integración económica.
  • Un escenario adverso: La decisión de alguna de las partes de no extender el acuerdo. Esto desencadenaría revisiones anuales, aumentando significativamente la incertidumbre y dificultando la planificación a largo plazo para las empresas y los trabajadores.

La incertidumbre generada por el discurso de Trump podría afectar decisiones de inversión, empleo y comercio, impactando directamente la vida de miles de familias en México, Estados Unidos y Canadá. Es un recordatorio de que los acuerdos comerciales, más allá de las cifras, son la base de la estabilidad y el progreso para millones de personas.

Con información e imágenes de: Milenio.com