Sheinbaum afirma que la ONU celebra a México mientras familias siguen buscando a miles
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que el Comité de la ONU contra las desapariciones forzadas calificó como «impresionante» el trabajo del gobierno en la búsqueda y localización de personas desaparecidas. La afirmación se dio en un acto institucional en el que la Presidencia celebró avances en políticas públicas y coordinación con organismos internacionales.
El reconocimiento, según el gobierno, llega en medio de reformas institucionales, mayor presupuesto para las búsquedas y la capacitación de equipos forenses. Desde Palacio Nacional se destacó la colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y se presentó el supuesto aval como un respaldo internacional a las medidas emprendidas.
Sin embargo, organizaciones civiles y colectivos de familias tienen otra lectura. Amnistía Internacional México y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez han señalado que, pese a ciertos avances en protocolos y unidades de búsqueda, persisten deficiencias estructurales: demoras en las investigaciones, falta de recursos forenses suficientes y una sensación de impunidad que mantiene a miles sin respuesta.
Las cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas muestran que México sigue enfrentando una crisis de gran magnitud: hay más de 100,000 personas catalogadas como desaparecidas o no localizadas, según el propio registro. Para las familias, ese número no es estadística, es la diferencia entre dormir con una esperanza o con angustia constante.
Una madre buscadora, que prefiere no dar su nombre, resumió la tensión: «Que nos digan que la ONU celebra está bien, pero yo sigo cavando con mis manos porque no me han devuelto a mi hijo». Ese pulso entre reconocimiento institucional y búsqueda cotidiana en fosas, hornos crematorios y archivos judiciales es el que centra la crítica social.
Expertos consultados por este diario coinciden en que los elogios internacionales no deben tapar la necesidad de resultados concretos. El diagnóstico incluye urgentemente: agilizar peritajes, transparentar recursos, profesionalizar a las fiscalías locales y garantizar acompañamiento psicológico y económico a las víctimas. Sin esas piezas, cualquier felicitación corre el riesgo de ser percibida como cosmética.
El gobierno sostiene que los números van a la baja en algunas métricas y que la cooperación internacional, incluida la de la ONU, ha fortalecido capacidades técnicas. Por su parte, colectivos de búsqueda exigen rendición de cuentas y la apertura de expedientes que permitan identificar a responsables. La tensión entre la celebración oficial y la demanda de justicia permanece en las calles y en los campos de búsqueda.
La discusión pública ahora gira en torno a cómo traducir un reconocimiento internacional en más cuerpos localizados, más sentencias y menos familias esperando noticias. Si la ONU realmente valora un «trabajo impresionante», piden las organizaciones, que ese juicio venga acompañado de auditorías independientes y resultados palpables para quienes aún no regresan a casa.
Fuentes consultadas: Presidencia de la República, Comité de la ONU contra las desapariciones forzadas, Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, Amnistía Internacional México y colectivos de familias buscadoras.
