Protesta masiva en buenos aires contra el decreto que afecta jubilados y discapacidad
Buenos Aires. Una marea humana volvió a tomar las calles del centro porteño este miércoles para reclamar el retiro definitivo del mega decreto del presidente Javier Milei, la norma que concentra medidas sobre la emergencia en discapacidad, las familias sobreendeudadas y las jubilaciones. Según nuestro corresponsal Natalio Cosoy, cientos de organizaciones sociales, sindicatos, asociaciones de personas con discapacidad y agrupaciones de jubilados confluyeron en una marcha que buscó visibilizar el impacto real de la norma en la vida cotidiana.
El decreto, rechazado por el Senado en 2024 pero aún vigente hasta que la Cámara de Diputados lo vote, está en el centro de la protesta. Los manifestantes denunciaron que muchas de sus disposiciones funcionan como un tijeretazo sobre derechos ya frágiles: reducciones en asistencia, cambios en criterios de acceso a prestaciones y mecanismos que, sostienen, no contemplan las realidades de las familias endeudadas ni a las personas con menor autonomía económica.
“Vine por mi madre, recibe una pensión mínima y ahora le quieren recortar el acceso a servicios que hace años cubría”, dijo una de las participantes a Cosoy, que siguió la jornada y recogió testimonios en la columna principal. Otro vecino relató a Metro: “Si caen estas medidas, muchos van a quedar sin cobertura y con deudas que nadie les va a perdonar”.
Organizaciones de discapacidad que integraron la movilización pidieron la derogación completa del decreto y la apertura de mesas de diálogo con especialistas y representantes de los afectados. “No queremos parches administrativos; necesitamos políticas públicas que garanticen prestaciones y acompañamiento”, explicó una dirigente del sector, en declaraciones recogidas por Natalio Cosoy.
La protesta tuvo además reclamos más amplios: llamados a que el Congreso funcione con transparencia, a que la discusión incluya datos objetivos sobre presupuesto y derechos, y a que las soluciones no sacrifiquen a los más vulnerables en nombre del ajuste. En el terreno político, la oposición utilizó la convocatoria para exigir que los diputados rechacen el decreto que el Senado ya había desestimado en 2024.
Detrás de la movilización hay preocupaciones concretas. Para quienes atienden a personas con discapacidad, cualquier recorte o cambio en la estructura de prestaciones implica interrupciones en terapias, equipos de asistencia y transporte. Para jubilados y jubiladas, las medidas representan riesgo de pérdida de ingresos o de acceso a medicamentos. Para las familias sobreendeudadas, las normas anunciadas aparecen como parches que priorizan a los acreedores sobre la recuperación económica doméstica.
El clima de la jornada, relató Natalio Cosoy, fue mayoritariamente de indignación mezclada con organización: acampes simbólicos, asambleas de vecinos y lectura de petitorios que luego fueron entregados a oficinas parlamentarias. Hubo momentos de tensión con cordones policiales, pero la jornada terminó sin incidentes graves.
Desde el Gobierno, voceros oficialistas defienden el decreto como una respuesta urgente a problemas estructurales que requieren decisiones rápidas. Sin embargo, críticos y expertos consultados por este diario señalan que la instrumentación por decreto de medidas complejas debilita el debate democrático y aumenta la incertidumbre jurídica y social.
La movilización de hoy deja una señal clara: sectores amplios de la sociedad exigen que los problemas sobreendeudamiento, jubilaciones y discapacidad se aborden con políticas públicas diseñadas con participación y datos, no con soluciones administrativas a puerta cerrada. Según el seguimiento de Natalio Cosoy, el pulso ciudadano está ahora en la Cámara de Diputados, donde se dirimirá el futuro del decreto y, con él, la suerte de cientos de miles de argentinos y argentinas directamente afectados.
Fuente: corresponsal Natalio Cosoy y actas del Senado.
