Alarma en Culiacán tras múltiples balaceras; atacan centro de rehabilitación, salón de fiestas y una vivienda

Una ola de violencia encendió la alarma en Culiacán luego de que, en horas recientes, tres inmuebles fueran blanco de disparos: un centro de rehabilitación, un salón de fiestas y una vivienda particular, según reportes de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Culiacán.

Las autoridades informaron que los hechos ocurrieron en diferentes puntos de la ciudad y que los ataques no parecen ser aleatorios. La Fiscalía investiga posibles vínculos entre los agresores y redes delictivas que operan en la región, indicó un comunicado citado por El Debate. Hasta el cierre de esta nota las autoridades no habían confirmado víctimas fatales, aunque sí reportaron daños materiales y pánico entre vecinos.

Vecinos consultados por este periódico describen escenas de puertas y ventanas rotas, y noches sin dormir. «Se oyó una ráfaga larga, luego gritos y gente corriendo; ahora la colonia está muy insegura», dijo una residente en entrevista con El Debate. Testimonios apuntan a que el ataque al centro de rehabilitación generó especial preocupación, porque puso en riesgo a personas en proceso de recuperación, un grupo que suele quedar desprotegido ante la violencia.

Este conjunto de ataques vuelve a poner sobre la mesa preguntas incisivas sobre la estrategia de seguridad pública en Culiacán. La Secretaría de Seguridad Pública reconoció la movilización de patrullas y aseguró que se reforzaron los patrullajes; sin embargo, ciudadanos y organizaciones locales señalan que las medidas reactivas no sustituyen políticas de prevención y acompañamiento social. La Fiscalía anunció que ampliará las investigaciones y que analizará material balístico y testimonios.

Desde una perspectiva crítica y constructiva, lo ocurrido apunta a tres necesidades urgentes: coordinación real y transparente entre las corporaciones estatales y municipales, protección específica para centros de atención social y programas locales que reduzcan el riesgo de reclutamiento o violencia entre jóvenes. Comparar la seguridad con la salud ayuda: una sola ambulancia no basta si el hospital no cuenta con personal y prevención; de la misma forma, la reacción policial es insuficiente sin inversión sostenida en prevención y en servicios sociales.

Organizaciones civiles locales han convocado a una reunión vecinal para exigir mayor claridad sobre las investigaciones y propuestas concretas para proteger a colectivos vulnerables. La ciudadanía, como señaló un activista consultado por este medio, debe ser interlocutora activa: «No basta con patrullas después de la alarma, queremos programas de prevención, oportunidades de empleo y apoyo a quienes luchan por salir de las adicciones».

Mientras la Fiscalía continúa con las indagatorias, la prioridad inmediata es garantizar la seguridad de las personas afectadas y que los responsables rindan cuentas. Este hecho recuerda que la seguridad pública no se resuelve sólo con presencia policial visible; requiere políticas integrales que combinen justicia, prevención y atención social, y responsabilidad institucional clara por parte de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Culiacán y de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.

Este diario seguirá de cerca las investigaciones y dará voz a las comunidades afectadas para exigir respuestas y soluciones que devuelvan la tranquilidad a las calles de Culiacán.

Con información e imágenes de: informador.mx