Miles protestan en Buenos Aires contra el paquete económico de Milei

La «marcha de la bronca» reunió este sábado a multitudinarias columnas en el centro porteño para expresar rechazo a las medidas de ajuste anunciadas por el Gobierno.

Miles de personas salieron a la calle el sábado 19 de septiembre en la llamada «marcha de la bronca», convocada por partidos de izquierda, sindicales y movimientos sociales, para denunciar el plan económico del presidente Javier Milei. Según relatos de manifestantes y crónicas de Página/12, la protesta concentró un amplio arco de sectores preocupados por recortes, privatizaciones y la propuesta de dolarizar la economía.

Los carteles y las consignas fueron concretas: defensas de las jubilaciones, rechazo a despidos en el Estado y críticas a la pérdida de subsidios que impactan tarifas y transporte. «Esto no es teoría: es la heladera de la casa que se vacía», dijo una docente que marchó y cuyo testimonio recogió este diario, sintetizando la sensación de muchos vecinos de clase media y trabajadora.

El plan oficial, tal como lo presentó el equipo económico, plantea cambios radicales en la política monetaria y recortes en el gasto público; medidas que el Gobierno vende como orden necesarias para estabilizar la economía, mientras opositores advierten sobre su costo social. La Nación destacó ayer el enfoque del Ejecutivo en bajar el déficit, pero también recogió voces empresariales que piden certezas sobre el proceso de transición.

En la práctica, expertos consultados por medios locales señalan efectos claros: una dolarización abrupta puede contener inflación en el papel, pero dejar sin herramientas a las políticas públicas para suavizar choques; los recortes fuertes en subsidios y salud trasladan el ajuste a los hogares. Es la diferencia entre cambiar el tablero y cambiar las reglas del juego en plena partida.

La movilización incluyó intervenciones artísticas y discursos que reclamaron diálogo institucional y protección social. Desde el oficialismo sostienen que los cambios serán imprescindibles para encarar la crisis macroeconómica; desde la oposición y los sectores movilizados piden alternativas que no sacrifiquen derechos básicos.

La protesta dejó en claro que, más allá de las cifras macro, la disputa está en el terreno cotidiano: trabajo, tarifas, salud y educación. Como recordó una vecina de Flores a este diario, «las políticas no son abstractas: se sienten en la mesa de comida». El desafío político es entonces convertir esa bronca en propuestas que garanticen estabilidad sin desamparo.

Fuentes: Página/12, La Nación, testimonios de manifestantes.

Con información e imágenes de: France 24