Operativo ‘Cero Pirotecnia’ se salda con decomiso masivo: ¿fiestas más seguras o parche temporal?

En los días previos a las fiestas patrias, un operativo encabezado por Carabineros de Chile y coordinado con municipalidades logró el aseguramiento de una cantidad significativa de material pirotécnico en distintos puntos de la capital y comunas aledañas. Según Carabineros de Chile, la medida responde a la campaña denominada «Cero Pirotecnia», destinada a proteger a usuarios, menores y mascotas frente a quemaduras, incendios y ruidos que generan estrés y riesgo.

La acción policial incluyó fiscalizaciones en ferias, locales y puestos informales donde se comercializa pirotecnia no autorizada. Desde el Ministerio de Salud, fuentes consultadas señalan que en temporadas de celebraciones aumentan las atenciones por lesiones oculares y quemaduras, motivo por el que campañas preventivas y decomisos son parte de una respuesta urgente.

Para quienes vivieron el operativo, la escena fue a la vez tranquilizadora y reveladora. Una vecina de Santiago comentó que «ver la pirotecnia incautada da alivio, pero sabemos que al final siempre aparece donde menos se espera». Esa sensación resume el debate: evitar que cohetes y artefactos lleguen a manos de menores reduce riesgos inmediatos, pero no ataca las causas que alimentan el mercado informal.

Desde la Municipalidad de Santiago, autoridades locales destacaron la coordinación con servicios de salud y protección civil para minimizar daños y ofrecer campañas informativas. Sin embargo, críticas vienen de organizaciones ciudadanas que exigen políticas sostenibles: educación preventiva en escuelas, campañas para quienes compran por tradición y sanciones más efectivas contra la venta clandestina.

La pirotecnia no es solo un problema policial; es un reto de políticas públicas. Como metáfora, tratar solo el síntoma es como tapar un grifo con la mano: funciona por un rato, pero no repara la cañería. Los datos del Ministerio de Salud y los registros de atención en urgencias muestran que las medidas puntuales ayudan, pero la disminución real exige campañas educativas continuas, regulación efectiva y alternativas culturales para celebrar sin riesgos.

En paralelo, expertos en prevención de riesgos plantean reforzar controles en el comercio online y coordinar con el Ministerio Público para desarticular redes de distribución. También proponen habilitar puntos seguros de celebración con actividades culturales que sustituyan el uso de artefactos. Así, las fiestas patrias podrían preservarse como tiempo de encuentro sin convertir plazas y hogares en potenciales salas de urgencias.

La lección del operativo «Cero Pirotecnia» es doble: protege a corto plazo, pero revela grietas en políticas públicas que deben cerrarse. El desafío es construir una estrategia que combine decomisos, educación, sanciones y alternativas culturales, para que la seguridad no sea un parche sino una mejora duradera en la vida cotidiana de las comunidades.

Fuente: Carabineros de Chile; Ministerio de Salud; informantes municipales.

Con información e imágenes de: informador.mx