0 0 0 0 0 0 0 9/6/2026 7:20:35 PM 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 321 408

Infonavit perdona casi 314 mil mdp y la morosidad sigue subiendo

Entre 2025 y 2026 el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) condonó casi 314 mil millones de pesos, según reportes oficiales del propio organismo. A primera vista parece un alivio: miles de deudores vieron reducido o cancelado el peso de una deuda que, en muchos casos, había crecido más rápido que sus ingresos. Pero la foto completa muestra grietas: pese a las condonaciones y a la baja temporal en algunas tasas, el número de créditos morosos aumentó.

Los datos de Infonavit muestran el esfuerzo por contener una crisis social vinculada a la vivienda, pero también plantean preguntas sobre eficacia, equidad y costo fiscal. Perdonar deuda es como poner un curita sobre una herida que, si no se trata la causa, vuelve a sangrar. En este caso la causa está en la precariedad del empleo, la caída del ingreso real de muchas familias y en modelos de crédito que no siempre se adaptan a perfiles laborales informales.

Para muchas familias, la condonación significó poder dormir mejor. María, trabajadora de 45 años en el comercio informal, nos dijo que la reducción de su saldo le permitió destinar dinero a medicinas y alimentación. Pero para otros, la medida no alcanzó: la cartera vencida reportada por Infonavit y observaciones de especialistas consultados por este diario indican que la morosidad sube porque los sueldos no crecen, las plazas formales no se recuperan y las condiciones laborales siguen volátiles.

El costo fiscal tampoco es menor. La condonación de 314 mil mdp tiene un efecto directo en las cuentas del propio Infonavit y puede trasladarse indirectamente al presupuesto público si no se compensa con mayores ingresos o con recortes. Expertos en finanzas públicas advierten que sin transparencia y criterios claros sobre quiénes se benefician, el perdón puede terminar siendo regresivo o ineficiente.

Hay decisiones positivas: medidas de alivio bien diseñadas alivian a familias que realmente no pueden pagar y evitan desalojos. Pero falta focalización. La crítica central es que muchas condonaciones no discriminan adecuadamente entre quienes necesitan apoyo y quienes tendrían capacidad de pago con ajustes razonables. Eso genera percepción de injusticia y erosiona la confianza pública.

Además, la política de condonaciones sin reformas estructurales al mercado laboral y a los criterios de asignación de crédito de largo plazo es limitada. Si no se atiende la informalidad, los salarios bajos y la precariedad laboral, el problema volverá. Instituciones como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México, que siguen la dinámica macroeconómica, coinciden en que la sostenibilidad requiere combinar alivio temporal con políticas de empleo y protección social.

Las recomendaciones son claras: transparentar criterios y beneficiarios, priorizar a hogares de menores ingresos, reforzar programas de generación de empleo formal y ligar los alivios a medidas de recuperación económica local. También es urgente mejorar la comunicación para que quienes pagan en tiempo sepan por qué se aplican condonaciones y cómo se financiarán.

La forgive-and-forget approach no basta. Perdonar 314 mil mdp puede ser un paso necesario, pero sin un plan que atenúe las causas estructurales, será solo una pausa. Los hogares merecen soluciones duraderas, y la sociedad exige que la carga fiscal y los beneficios se administren con justicia y transparencia. Infonavit tiene la llave: ahora falta usarla para que el alivio sea permanente y no solo un respiro.

Fuente: datos oficiales del Infonavit y análisis de especialistas en finanzas públicas y vivienda.

Con información e imágenes de: Reforma