Sheinbaum exige cuentas a la fgr por muerte del diputado Zenyazen Escobar
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió públicamente a la Fiscalía General de la República que informe con claridad y rapidez los avances en la investigación sobre la muerte del diputado morenista Zenyazen Escobar, una petición que busca devolver certeza a la sociedad en medio de dudas y tensión política. La solicitud fue reportada por La Jornada y refleja la preocupación del Ejecutivo por la opacidad en casos que conmocionan a la opinión pública.
En una intervención ante la prensa, Sheinbaum instó a la FGR a transparentar el curso de las pesquisas y a comunicar los hallazgos que puedan confirmar causas y responsabilidades. “La ciudadanía merece saber cómo avanzan las investigaciones”, dijo la mandataria en declaraciones recogidas por La Jornada, y pidió evitar especulaciones que agraven el dolor de los familiares.
El fallecimiento del legislador, cuyo nombre ha provocado reacciones inmediatas en la bancada de Morena y entre organizaciones civiles, ha abierto una discusión sobre la capacidad del Estado para investigar muertes de figuras públicas sin que primen intereses políticos. Según reportes periodísticos, familiares y compañeros del diputado exigen respuestas y que la pesquisa sea exhaustiva e imparcial.
La FGR, por su parte, ha señalado que trabaja en la carpeta de investigación correspondiente, pero hasta ahora no ha dado a conocer un informe público con todos los detalles que la sociedad demanda. Esa falta de información alimenta desconfianza: cuando la caja negra de la justicia no se abre, la ciudadanía imagina versiones que a menudo sustituyen a los hechos.
Más allá del caso en particular, el reclamo de Sheinbaum apunta a un problema estructural. La eficacia de las fiscalías, la coordinación con cuerpos forenses y la protección de la cadena de custodia son elementos que influyen en la credibilidad institucional. Si las investigaciones se perciben lentas o incompletas, el efecto es directo en la vida cotidiana: menos seguridad, menos fe en la impartición de justicia y mayor polarización social.
Expertos consultados por La Jornada insisten en que la transparencia no es un lujo burocrático sino una herramienta de democracia. La exigencia de la presidenta implica que la FGR entregue no solo resultados sino pasos claros: peritajes, cronologías, diligencias y, en su caso, vinculación a proceso cuando existan indicios sólidos.
Mientras tanto, la sociedad espera que la investigación avance con rigor y sin atajos. La petición de Sheinbaum funciona como un llamado de atención institucional: la fiscalía debe rendir cuentas y la ciudadanía debe poder seguir el proceso. La confianza, como una brújula maltrecha, necesita señales claras para volver a apuntar hacia la justicia.
Fuente: La Jornada, Fiscalía General de la República.

