Bloquean caseta en la México-Toluca para exigir avances en la búsqueda de cuatro turistas

Familiares y colectivos mantuvieron tomada una caseta de peaje en la autopista México‑Toluca para exigir a las autoridades respuestas sobre el paradero de cuatro jóvenes desaparecidos hace siete meses.

Familiares de los hombres, de entre 19 y 30 años, y activistas instalaron un bloqueo en una caseta de la autopista México‑Toluca desde primeras horas de la mañana, según reportes de La Jornada. Con pancartas y consignas, pidieron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y a la Secretaría de Seguridad mayor transparencia y resultados concretos en la investigación.

Los manifestantes señalaron que, a siete meses de los hechos, se desconoce el paradero y las condiciones de los cuatro turistas. Exigen la presentación de avances verificables: rastreo de llamadas, revisión de cámaras de peaje y carretera, entrega de informes periciales y una carpeta de investigación que no quede solo en promesas.

La FGJEM informó, según fuentes consultadas por este diario, que mantiene abierta una investigación y que se han realizado diligencias, pero no ofreció un calendario público de acciones ni resultados definitivos que alivien la angustia de las familias. La falta de información ha alimentado la desconfianza: “Los familiares piden certeza, no comunicados”, dijo una integrante de un colectivo de búsqueda en declaraciones recogidas por La Jornada.

La protesta provocó filas y retrasos en la circulación durante varias horas. Elementos de la policía estatal acudieron al sitio para dialogar con los manifestantes; fuentes oficiales indicaron que la vía fue liberada tras acuerdos para que representantes de la Fiscalía atiendan una comisión de familiares.

Este episodio vuelve a poner en relieve la problemática de las desapariciones en carreteras y zonas turísticas, y la sensación de impunidad que denuncian agrupaciones de víctimas. Organizaciones dedicadas a la búsqueda de personas han señalado en múltiples ocasiones la necesidad de protocolos claros, coordinación interinstitucional y la aplicación oportuna de tecnología forense para disminuir la incertidumbre de las familias.

Para las personas afectadas, la ausencia de resultados no es una estadística: es la vida cotidiana fracturada por días y noches sin respuesta. Las familias anunciaron que mantendrán la exigencia pública hasta obtener avances palpables en las investigaciones y pidieron a la ciudadanía apoyo y difusión del caso.

Este periódico continuará dando seguimiento al caso y cotejando información oficial con el testimonio de las familias y colectivos, con la expectativa de que la FGJEM haga públicos los hallazgos que permitan avanzar en la verdad y la justicia.

Con información e imágenes de: Latinus