Monterrey entabla querella penal por retención ilegal de recursos estatales

El Ayuntamiento de Monterrey presentó una querella penal contra los presuntos responsables de la retención sistemática de recursos que, acusa, ha dejado al municipio sin fondos para atender servicios básicos. Según un comunicado del propio Ayuntamiento, la denuncia ya fue turnada a la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León para que se investiguen posibles responsabilidades administrativas y penales.

La retención de fondos —denunciada por la administración municipal— no es un trámite técnico: es dinero que debería llegar para bacheo, alumbrado público, recolección de basura y programas sociales. Cuando el municipio no recibe esas transferencias, los servicios se resienten y las vecinas y vecinos lo sienten en su día a día, como una casa sin mantenimiento que se va cayendo a golpes.

El alcalde Luis Donaldo Colosio, citado por el Ayuntamiento de Monterrey, exigió que se aplique la ley y que el gobierno del Estado cese la práctica que describió como “ilegal y recurrente”. La administración municipal sostiene que la medida afecta la planeación del gasto y pone en riesgo obras y apoyos destinados a población vulnerable.

La querella busca esclarecer quiénes retuvieron los recursos, en qué montos y bajo qué alegatos, y plantea la posibilidad de ejercitar acciones para reparar el daño al erario municipal. La Fiscalía, según la misma fuente municipal, quedó encargada de integrar la carpeta de investigación y determinar si procede acción penal por delitos relacionados con el manejo de fondos públicos.

Contexto: en estados y municipios del país es recurrente el conflicto por la transferencia y el ejercicio de recursos. La disputa entre niveles de gobierno no puede convertirse en moneda corriente a costa de los servicios que sostienen la vida cotidiana. El reclamo del Ayuntamiento de Monterrey subraya la necesidad de transparencia, controles efectivos y mecanismos que garanticen que los ingresos públicos se apliquen para lo que fueron etiquetados.

En el terreno político, la medida abre un nuevo capítulo de tensión entre gobierno municipal y estatal. Más allá de la pugna, la ciudadanía exige respuestas claras: datos del monto retenido, razones legales para la retención y, sobre todo, la restitución inmediata de los recursos para evitar perjuicios mayores.

El caso avanza ahora en la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León y el Ayuntamiento de Monterrey anunció que seguirá presentando pruebas y solicitudes de auditoría hasta lograr que se respete el derecho de la ciudad a sus recursos. Para los vecinos, la espera no es abstracta: implica calles sin reparar, programas suspendidos y una gobernanza que debe rendir cuentas.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx