Rocha moya regresa; sheinbaum exige ética y responsabilidad
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció su regreso al gobierno estatal a través de sus redes sociales, un movimiento que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó públicamente, subrayando la importancia de la ética y la responsabilidad en el ejercicio de la función pública, según reportes de El Universal y el comunicado del Gobierno de Sinaloa.
La foto electoral se transforma ahora en tablero de gobierno. El regreso de Rocha Moya, después de una ausencia que dejó preguntas sobre continuidad administrativa y prioridades locales, cae en un momento en que Sinaloa sigue lidiando con problemas concretos: seguridad pública, empleo en el campo y la pesca, y la recuperación económica de comunidades afectadas por la violencia. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad continúa enfrentando retos en materia de incidencia delictiva, lo que convierte cualquier cambio en la jefatura en algo que tiene impacto directo en la vida cotidiana de las familias.
Sheinbaum, en su reacción pública recogida por medios nacionales, pidió claridad y conducta intachable: la ética y la responsabilidad en el ejercicio de la función pública son innegociables, dijo en redes sociales. Ese llamado no es retórica: implica que el gobernador explique qué prioridades retomará, cómo se garantizará la continuidad de programas sociales y qué mecanismos habrá para prevenir conflictos de interés.
Para la ciudadanía, el retorno del gobernador es más que un gesto político; es la expectativa de que las ambulancias funcionen, que las escuelas cuenten con recursos y que el trabajo en el campo no se detenga. En ese sentido, activistas y organizaciones locales han pedido transparencia en la toma de decisiones y rendición de cuentas, tal como lo recogió El Universal en su cobertura.
El gobierno estatal señaló que Rocha Moya retomará sus responsabilidades de forma inmediata y que se presentará una agenda de prioridades en los próximos días. Sin embargo, el cumplimiento de esa agenda dependerá de la coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales, y de la vigilancia ciudadana. Como metáfora, vuelve el capitán al timón, pero los pasajeros —los habitantes de Sinaloa— exigen saber hacia dónde se dirige el barco y con qué provisiones.
Periodistas y analistas consultados por este diario señalan que el episodio abre una ventana para evaluar prácticas institucionales: transparencia en designaciones, manejo de recursos públicos y protocolos ante ausencias temporales de mandatarios. La Presidencia, los órganos de fiscalización y la sociedad civil tendrán que observar de cerca si el regreso se traduce en resultados tangibles para la gente.
Fuentes: El Universal, Gobierno de Sinaloa, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
