Alerta en durango por tren descarrilado y derrame de sustancia que quema la piel
Vecinos de una colonia aledaña a las vías alertaron a las autoridades luego de percibir fuertes olores y una sensación de quemazón en la piel. Según reportes de Protección Civil de Durango, un tren carguero sufrió un descarrilamiento y derramó una sustancia corrosiva cuya naturaleza está siendo analizada por la Secretaría de Salud de Durango y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
“Nos despertó un olor como a químicos, empecé a sentir la garganta irritada y a mi hijo le ardió la piel cuando tocó la ropa”, relató una vecina que pidió no ser identificada. Varios habitantes reportaron molestias respiratorias leves y quemaduras de contacto que están siendo atendidas en centros de salud locales, confirmó la Secretaría de Salud de Durango.
Protección Civil estatal informó que se estableció un perímetro de seguridad, se evacuaron viviendas cercanas y se suspendió el paso en la zona mientras equipos especializados trabajaban en contener el derrame. La fiscalía local y la autoridad ferroviaria realizan las primeras indagatorias para identificar causas y, en su caso, responsabilidades.
Este incidente vuelve a poner en evidencia la doble cara del transporte de mercancías peligrosas: es esencial para la economía, pero cuando falla la coordinación y la supervisión puede convertir barrios en zonas de riesgo. Las autoridades deben explicar con datos qué tipo de sustancia se derramó, si la empresa operadora cumplía con protocolos y por qué la detección ciudadana fue la que activó la respuesta.
Organizaciones y vecinos exigen transparencia y medidas concretas: monitoreo ambiental continuo, protocolos claros de aviso y evacuación, y programas de atención médica y psicológica para los afectados. La Secretaría de Salud de Durango y Protección Civil anunciaron pruebas de suelo y aire; la ciudadanía tiene derecho a conocer resultados y tiempos.
En términos prácticos, las autoridades recomiendan a la población evitar la zona, mantener ventanas y puertas cerradas, y buscar atención médica si hay irritación ocular, de garganta o quemaduras en la piel. Sin embargo, la espera por información oficial genera desconfianza. Es urgente que la Fiscalía General del Estado de Durango y las autoridades regulatorias entreguen un informe público y medidas de reparación.
Este tipo de accidentes exige algo más que comunicados: políticas públicas que minimicen riesgos, inspecciones más estrictas a unidades que transportan materiales peligrosos y participación ciudadana real en la vigilancia ambiental. La comunidad afectada merece respuestas claras y acciones que reduzcan la probabilidad de que un olor alarmante vuelva a convertirse en emergencia.
Información recabada de Protección Civil de Durango y la Secretaría de Salud de Durango, así como testimonios vecinales.
