Hospital al borde: sismo de 7,4 tumba un ala y deja sin urgencias al mayor centro público del suroccidente
Un ala con pediatría y posoperatorio colapsó; 800 pacientes estaban dentro y el servicio de urgencias permanece cerrado mientras continúan los rescates, según la enviada Rosa Pérez Masdeu.
El Hospital Universitario del Valle, el mayor hospital público del suroccidente de Colombia, quedó sin servicio de urgencias tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el pasado 10 de agosto. Un ala entera donde funcionaban las plantas de pediatría y posoperatorio se desplomó por completo, y las autoridades mantienen labores de búsqueda y rescate en la zona afectada.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Fecha | 10 de agosto |
| Magnitud | 7,4 (reportada por autoridades sismológicas) |
| Pacientes al momento | 800 |
| Estado del servicio de urgencias | Cerrado |
| Áreas colapsadas | Pediatría y posoperatorio |
Según el hospital y reportes de la gobernación regional, algunos de los 800 pacientes fueron trasladados a otros centros de salud, otros están recibiendo atención en sus hogares y parte del personal fue movilizado para apoyar en otros puntos afectados por el sismo. Nuestra enviada especial, Rosa Pérez Masdeu, recoge testimonios de familiares y trabajadores que describen escenas de pánico al momento del temblor y la coordinación urgente para evacuar a pacientes críticamente enfermos.
La situación revela problemas estructurales y de capacidad con consecuencias inmediatas para la población: cerrar el servicio de urgencias de un centro de referencia regional deja a millones sin acceso rápido a atención crítica. Vecinos y personal sanitario cuestionan la suficiencia de planes de contingencia y las inversiones en mantenimiento y reforzamiento sísmico de la infraestructura hospitalaria.
Qué se necesita ahora
- Refuerzo inmediato de equipos de búsqueda y rescate y personal de emergencia en el hospital.
- Traslado organizado de pacientes críticos a centros con capacidad; habilitación de puntos de atención temporal.
- Abastecimiento urgente de insumos, sangre y medicamentos.
- Atención psicológica para familiares, pacientes y personal de salud.
- Inspección estructural independiente y transparencia en los resultados y planes de rehabilitación.
Las autoridades nacionales y regionales han anunciado operativos de emergencia y primeras inspecciones, pero falta claridad sobre plazos y recursos para restablecer la atención. El cierre prolongado del servicio de urgencias plantea una pregunta inmediata: ¿quién responderá cuando una ambulancia llegue con una víctima crítica en el suroccidente?
Esta tragedia no solo es un colapso de concreto: es un aviso para reforzar la red pública de salud, priorizar la seguridad de hospitales y garantizar que la atención sea resiliente ante desastres. Exigimos a las autoridades informes rápidos y medidas concretas, y al mismo tiempo hacemos un llamado a la solidaridad ciudadana para apoyar a las familias afectadas y al personal que sigue trabajando en la emergencia.
Seguiremos informando con los reportes de nuestra enviada especial Rosa Pérez Masdeu y con las comunicaciones oficiales del Hospital Universitario del Valle y las autoridades regionales.
