UAEM al borde: diálogo en riesgo tras escalada de tensión; observador exige acuerdos que se puedan comprobar

Pietro Ameglio advierte que sin “principio de realidad” y confianza reconstruida, la universidad podría perder más que clases: su convivencia.

La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) enfrenta un momento crítico. Después de varios episodios de tensión —que incluyeron protestas estudiantiles, interrupciones académicas y choques verbales entre sectores universitarios— el diálogo corre el riesgo de romperse, advirtieron autoridades y observadores. Entre ellos, el académico y mediador Pietro Ameglio pidió a las partes no perder el «principio de realidad», evitar la polarización y retomar conversaciones con acuerdos verificables.

La advertencia no es retórica: cuando una negociación se basa en buenos deseos y promesas verbales, la realidad hace de juez. Ameglio señaló que sin mecanismos claros de verificación, cualquier pacto queda a merced de interpretaciones y sospechas, y eso alimenta la desconfianza y la confrontación.

Qué está en juego

  • La vida académica: retrasos en semestres, exámenes y procesos administrativos que afectan matrícula y titulaciones.
  • Seguridad y convivencia: el clima de tensión erosiona la sensación de seguridad en campus y predispone a incidentes mayores.
  • Finanzas y proyectos: la incertidumbre espanta inversión pública y privada destinada a investigación y becas.
  • Reputación institucional: la UAEM corre el riesgo de ver debilitada su autonomía y credibilidad ante la sociedad.

La metáfora es simple: el diálogo hoy es un puente con fisuras. Si no se colocan vigas de verificación y peatones prudentes, pueden venir derrumbes difíciles de reparar.

Qué propone el observador

  • Volver al principio de realidad: reconocer límites inmediatos, necesidades urgentes y lo que cada parte puede garantizar.
  • Reconstruir la confianza: medidas concretas contra represalias, garantías de seguridad y reconocimiento público de compromisos.
  • Evitar la polarización: abrir espacios neutrales con facilitadores independientes y pluralidad de voces.
  • Acuerdos verificables: cronogramas firmados, actas públicas, auditores o veedores externos y sanciones por incumplimiento.
Problema Riesgo Medida verificable sugerida
Promesas verbales Incumplimiento y recelo Actas firmadas y públicamente registradas
Falta de observadores Acusaciones de parcialidad Incluir veedores independientes y ONG reconocidas
Ausencia de cronograma Postergaciones indefinidas Cronograma con plazos y responsables claros

Testimonios y signos visibles

Estudiantes consultados hablan de cansancio y desconfianza: muchos quieren soluciones ya, no más mesas de trabajo que no producen resultados. Personal académico exige garantías para continuar actividades sin intimidaciones. Autoridades reconocen que hay puntos que deben atenderse de forma urgente, pero piden tiempo y condiciones para instrumentar cambios.

En este tablero, Ameglio funciona como un árbitro preocupado: su llamado es claro y tajante, sin ambigüedades. La universidad necesita pasar de la retórica a lo medible.

Qué puede hacer la comunidad ahora

  • Exigir transparencia: solicitar actas públicas de cada reunión y seguimiento público al cumplimiento.
  • Apoyar mecanismos de verificación externa: proponer organismos o académicos imparciales como veedores.
  • Priorizar la educación: evitar que la disputa política se coma semestres y oportunidades.
  • Promover diálogo plural: convocar foros abiertos con estudiantes, personal, autoridades y sociedad civil.

La UAEM está en una encrucijada que mezcla emoción y cálculo. Si las partes aceptan bajar la temperatura y construir acuerdos que se puedan comprobar, existe salida. Si persisten gestos grandilocuentes sin pruebas, el desgaste continuará hasta convertir pequeñas grietas en fractura irreversible.

La pelota está en la cancha de todos: autoridades, estudiantes y la sociedad deben decidir si reedifican el puente o se conforman con gritar desde orillas opuestas.

Con información e imágenes de: Proceso.com.mx