Trump arma un «consejo de paz» en Gaza con amigos, magnates y el polémico Tony Blair
Una junta ejecutiva con empresarios, un yerno presidencial y exlíderes busca supervisar la reconstrucción y el desarme de Hamás; críticos dicen que falta legitimidad y que la región podría reaccionar con rechazo.
El presidente Donald Trump anunció este viernes 16 de enero la formación de un llamado «consejo de paz» para la Franja de Gaza, según un comunicado de la Casa Blanca. El listado anunciado mezcla figuras empresariales y cercanas al mandatario con personajes internacionales de peso, entre ellos el ex primer ministro británico Tony Blair y el senador Marco Rubio, presentado por la Casa Blanca como «jefe de la diplomacia». Cabe aclarar que Rubio es senador por Florida y no ocupa formalmente la cartera de Exteriores, lo que ya generó dudas sobre la nomenclatura oficial del anuncio.
Contra el telón de fondo de la segunda fase del plan de recuperación de la Casa Blanca —que plantea la formación de un gobierno tecnócrata en Gaza y el desarme de Hamás— Trump afirmó en redes sociales que «es el consejo más grande y prestigioso jamás reunido en cualquier momento y lugar».
Quiénes integran el consejo ejecutivo fundador (según la Casa Blanca)
- Marco Rubio: mencionado como jefe de la diplomacia por la Casa Blanca; senador republicano y figura política cercana a Trump.
- Tony Blair: ex primer ministro británico; figura polémica en Medio Oriente por su papel en la invasión de Irak en 2003.
- Jared Kushner: yerno del presidente y figura clave en la política exterior de la administración anterior, incluido el proceso con Palestina/Israel, según el comunicado.
- Steve Witkoffy: designado como enviado especial en el listado oficial.
- Marc Rowan: director ejecutivo de Apollo Global Management, representando al sector financiero y de inversiones.
- Roberto Gabriel: identificado por la Casa Blanca como asesor de Trump.
- Ajay Banga: presidente del Banco Mundial, encargado según el comunicado de la atracción de inversiones y la movilización de capital.
Roles clave y figura de enlace
| Nombre | Rol (según comunicado) |
|---|---|
| Nickolay Mladenov | Alto representante para Gaza; exministro de Exteriores de Bulgaria y excoordinador especial de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio. |
| Jasper Jeffers | Designado para encabezar la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), descrita como contingente de la ONU encargado de seguridad y desmilitarización. |
| Comité Nacional para la Administración de Gaza | Supervisado por el consejo; estará formado por 15 miembros y, según la Casa Blanca, liderado por el ingeniero Ali Shaaz. |
Qué propone la fase dos del plan
Según la Casa Blanca, la etapa que arranca ahora incluye:
- Formación de un gobierno tecnócrata en Gaza, integrado por palestinos que no militen en Hamás.
- Desarme de Hamás y desmilitarización del territorio, vigilada por la ISF.
- Reparación y reconstrucción masiva financiada por capital público y privado, con la participación activa de bancos y gestores de activos.
- Fortalecimiento de la gobernanza regional y atracción de inversiones a gran escala.
Qué dicen los críticos y por qué hay alarma
La designación ha encendido alarmas en varios frentes:
- Legitimidad: activistas palestinos y parte de la comunidad internacional advierten que un consejo formado mayoritariamente por foráneos y magnates corre el riesgo de imponer soluciones desde fuera sin respaldo local.
- Conflicto de intereses: la presencia de banqueros y gestores de inversión plantea dudas sobre si la prioridad será la reconstrucción humanitaria o oportunidades de negocio.
- Política y nepotismo: la inclusión de Jared Kushner refuerza críticas sobre tratos preferenciales y decisiones centradas en redes personales del presidente.
- Blair y el peso simbólico: Tony Blair es una figura que despierta rechazo en amplios sectores de Medio Oriente por su historial en Irak; su participación puede dificultar la aceptación regional del plan.
- Riesgo de militarización: que la ISF tenga mando para desarmar a Hamás eleva el peligro de enfrentamientos y cuestionamientos sobre el papel de la ONU y el respeto a derechos humanos.
Posibles ventajas señaladas por partidarios
- Coordinación financiera a gran escala podría acelerar la reconstrucción y la devolución de servicios básicos.
- Un liderazgo internacional con experiencia puede atraer fondos privados y multilaterales que los gobiernos locales no consiguen reunir.
- Si se logra un desarme efectivo de Hamás, los defensores aseguran que podría abrir paso a una gobernanza más estable y a la vuelta de la ayuda humanitaria sin restricciones.
Contexto humano y político
La Casa Blanca recuerda que la primera fase del plan, iniciada en octubre, incluyó un alto al fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria; sin embargo, organizaciones humanitarias y reportes independientes han documentado que desde entonces cientos de civiles palestinos han muerto en combates y bombardeos, lo que aumenta la urgencia y la desconfianza sobre quién controlará la reconstrucción y cómo se protegerán los derechos básicos.
Qué sigue
El anuncio es solo el primer paso. Para que la propuesta avance se requerirá:
- Respaldos diplomáticos clave en la región —Egipto, Qatar, Israel, Israel— y en organismos multilaterales como la ONU.
- Transparencia sobre fuentes de financiamiento y contratos de reconstrucción para evitar la percepción de privatización de la ayuda.
- Participación directa de representantes palestinos independientes y de la sociedad civil para dotar de legitimidad al nuevo gobierno en Gaza.
Conclusión
El «consejo de paz» anunciado por Trump es una mezcla de amigos, magnates y figuras internacionales con experiencia. Puede convertirse en una herramienta poderosa para la reconstrucción, o en un detonante de rechazo si se percibe como una imposición desde fuera. En este momento, la pregunta clave no es solo quiénes firman el nombramiento, sino quiénes podrán sentarse en la mesa del nuevo gobierno gazatí y supervisar que la ayuda llegue, que se respeten los derechos y que la paz no quede en el papel.
Fuentes citadas en el texto: comunicado de la Casa Blanca, declaraciones públicas del presidente Donald Trump, antecedentes de Nickolay Mladenov en la ONU, perfiles públicos de Ajay Banga y Marc Rowan; informes de organizaciones humanitarias sobre víctimas civiles en Gaza.
