El presidente estadounidense Donald Trump habla sobre su propuesta Junta de Paz, en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, el 22 de enero del 2026. (AP foto/Markus Schreiber)

Trump convoca junta de paz en Washington para recaudar fondos por Gaza: choque con la ONU y dudas sobre legitimidad

El presidente Donald Trump prepara la primera reunión de su llamada «Junta de paz» este mes en Washington, con la ambiciosa promesa de atraer recursos para la reconstrucción de Gaza. La cita, propuesta para el 19 de febrero en el ahora renombrado Instituto de Paz Donald J. Trump de Estados Unidos, busca juntar a mandatarios y donantes para diseñar un plan que aborde gobernanza, seguridad y reconstrucción del territorio, según una copia de la invitación y dos funcionarios de la administración que hablaron bajo condición de anonimato y citados por The Associated Press.

Esta iniciativa llega en medio de una batalla legal por el control del instituto y tras el despido masivo de su personal el año pasado, y despierta tanto expectativas como recelos a escala global.

¿Quiénes asistirán?

  • No está claro todavía cuántos y cuáles líderes han confirmado. La administración espera una participación «robusta», pero muchos aliados tradicionales han declinado por considerar que la iniciativa compite con el Consejo de Seguridad de la ONU.
  • La invitación original incluía a líderes convocados en enero para sumarse a la junta; en los hechos, la lista definitiva podría quedar incompleta o fragmentada, lo que reduciría la legitimidad política del foro.
  • Tampoco se ha precisado si habrá representación palestina o de las organizaciones humanitarias que operan en Gaza.

Qué plantea la reunión y por qué importa

  • La junta pretende crear un comité ejecutivo para Gaza que supervise la gobernanza, la seguridad y la reconstrucción, un rol que tradicionalmente han intentado coordinar la ONU y organismos multilaterales.
  • Reconstruir Gaza exige miles de millones de dólares, acuerdos de seguridad, acceso humanitario sostenido, desminado, reconstrucción de infraestructura (agua, electricidad, hospitales) y soluciones para desplazados: ninguna tarea menor.
  • El objetivo explícito de Washington parece ser ofrecer una alternativa —o complemento— a las estructuras internacionales existentes. Para Trump, es una forma de proyectar liderazgo y autonomía frente al orden multilateral vigente.

Riesgos y preguntas sin respuesta

  • Legitimidad: Un foro dominado por Estados Unidos y sin respaldo amplio de aliados podría ser percibido como parcial o politizado.
  • Financiamiento y rendición de cuentas: ¿Quiere prometer donaciones el G7, países del Golfo o fundaciones privadas? ¿Quién fiscalizará el uso de los fondos?
  • Seguridad: La reconstrucción está condicionada por garantías de seguridad sobre el terreno. Sin un acuerdo claro entre Israel, actores palestinos y mediadores, la inversión corre riesgo.
  • Competencia con la ONU: Muchos gobiernos temen que la iniciativa mine procesos multilaterales y cree «islas» de influencia donde la política supere a la ayuda técnica y humanitaria.
  • Contexto doméstico: La jugada tiene un claro componente político interno para la administración Trump, lo que podría afectar percepciones internacionales sobre la neutralidad del esfuerzo.

Cronología y actores clave

Fecha Evento Actores
Enero (previo) Invitaciones iniciales a líderes para unirse a la Junta de paz Casa Blanca, líderes invitados
19 de febrero (propuesta) Reunión en el Instituto de Paz Donald J. Trump de Estados Unidos Administración Trump, líderes invitados, comité ejecutivo para Gaza
2023–2025 Control y cambio de dirección del Instituto de Paz; despidos y disputa legal Administración Trump, antigua dirección del instituto

Impacto en la vida cotidiana

Para los residentes de Gaza, la retórica y las conferencias internacionales se traducen en algo muy concreto: vivienda que no llega, hospitales colapsados, agua contaminada y escuelas destruidas. Un esfuerzo de reconstrucción efectivo podría devolver luz, agua y empleo; uno mal coordinado, en cambio, puede dejar promesas vacías y generar más frustración.

Conclusión: ¿oportunidad o atajo peligroso?

La convocatoria de Trump abre una ventana para canalizar recursos urgentes, pero plantea tantos dilemas como promesas. Si la junta logra sumar actores diversos, garantizar transparencia y coordinarse con la ONU y organizaciones locales, podría acelerar la recuperación. Si no, corre el riesgo de convertirse en otro capítulo de la política geoestratégica donde los más vulnerables quedan en medio.

Fuentes: The Associated Press; declaraciones de funcionarios de la administración de Estados Unidos citadas por AP; documentos de invitación obtenidos por la prensa.

Con información e imágenes de: Milenio.com