Trump anuncia visita a Venezuela y sacude la arena política y petrolera
Casa Blanca, 13 de febrero de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que tiene previsto viajar a Venezuela, pero admitió que aún no se ha fijado una fecha: «Voy a hacer una visita a Venezuela», dijo a periodistas en la Casa Blanca, y luego añadió que la fecha «no está definida».
La afirmación llega en medio de un vendaval diplomático y energético que ha cambiado radicalmente las reglas del juego entre Washington y Caracas en las últimas semanas. Según fuentes oficiales estadounidenses, una operación en enero terminó con la captura del entonces presidente Nicolás Maduro, quien ahora enfrenta cargos en Nueva York por narcoterrorismo y conspiración. Tras esa acción, el mando de la transición en Venezuela ha sido atribuido a Delcy Rodríguez, presentada por Estados Unidos como presidenta encargada.
Qué está en juego
- Legitimidad política: La visita de un presidente de EE. UU. sería la primera en más de tres décadas y podría conferir un espaldarazo internacional a la administración interina de Delcy Rodríguez. Trump elogió el trabajo de Rodríguez: «está haciendo un muy, muy buen trabajo», dijo antes de dirigirse a una base militar en Carolina del Norte.
- Control del petróleo: Washington negocia un marco para reabrir el mercado petrolero venezolano a empresas extranjeras, pero bajo supervisión estrecha de EE. UU. El propio Trump subrayó el papel de las refinerías del Golfo de México, que son, según él, «los únicos con la capacidad de refinar» el crudo pesado venezolano.
- Economía y recursos: El Departamento del Tesoro aprobó nuevas licencias esta semana que flexibilizan restricciones para que petroleras no venezolanas operen en el país. El secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Caracas para reunirse con Rodríguez, un gesto con impacto directo sobre la recuperación de exportaciones y la liquidez del Estado venezolano.
Contexto y cronología
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| Enero de 2026 | Operación que, según autoridades de EE. UU., culminó con la captura de Nicolás Maduro. |
| 12 de febrero de 2026 | Delcy Rodríguez declara a NBC que habrá «elecciones libres y justas», sin fijar plazos. |
| Semana del 9–13 de febrero de 2026 | Visita del secretario de Energía Chris Wright a Venezuela; negociación sobre explotación petrolera. |
| 13 de febrero de 2026 | Trump anuncia que visitará Venezuela, sin fecha definida; el Tesoro aprueba nuevas licencias petroleras. |
Impacto en la vida cotidiana
- Empleo y precios: La reapertura controlada del sector petrolero puede generar empleo directo en las operaciones y en refinerías del Golfo, además de afectar los precios locales de combustibles en ambos países. Pero los beneficios no son automáticos: dependerán de contratos, supervisión y reparto de ingresos.
- Servicios públicos: Si la exportación de crudo se estabiliza, el gobierno venezolano podría recuperar liquidez para servicios básicos; sin embargo, la corrupción y la falta de capacidad administrativa han sido obstáculos históricos.
- Derechos y justicia: La comunidad internacional exige garantías sobre el debido proceso en casos como el de Maduro y el respeto a derechos humanos. Una visita presidencial podría acelerar arreglos políticos sin abordar plenamente esas demandas.
Riesgos y dudas
- Una visita sin condiciones claras podría percibirse como un reconocimiento prematuro y socavar esfuerzos para garantizar elecciones libres y supervisadas.
- El calendario electoral sigue siendo difuso: Rodríguez dice que habrá comicios «libres y justos» pero no fija fechas; el control de sanciones y la retirada de obstáculos dependerán de negociaciones que aún no están resueltas.
- Reabrir el mercado petrolero bajo la supervisión de Washington genera tensiones regionales y críticas sobre soberanía, además de posibles conflictos con actores empresariales internacionales excluidos del acuerdo.
Qué observar en las próximas semanas
- Si Trump confirma fecha, el itinerario y la lista de interlocutores dirán mucho sobre el peso que EE. UU. dará a la legitimidad política frente a los intereses energéticos.
- Condiciones para la celebración de elecciones: calendario, observación internacional y garantías judiciales para los acusados.
- Detalles de los acuerdos petroleros y las nuevas licencias del Tesoro: porcentaje de control, reparto de ingresos y mecanismos de supervisión.
La promesa de un viaje presidencial no es un acto simbólico: es una señal geopolítica que podría traducirse en contratos, cambios económicos y redefinición del mapa político venezolano. Para la ciudadanía, la pregunta clave es si esos movimientos se traducirán en más empleo, servicios y justicia, o en una nueva repartición del control de recursos que deje fuera a los más afectados. Permanecer vigilantes y exigir transparencia será indispensable para que la apertura signifique bienestar y no solo un intercambio de poderes y petróleo.
Fuentes: declaraciones de la Casa Blanca; comunicaciones del Departamento del Tesoro; entrevista de Delcy Rodríguez con NBC; declaraciones públicas del secretario de Energía y reportes oficiales de prensa.
