Trudy vuelve como huracán categoría 2 y mantiene en vilo a Jalisco y Colima

Se esperan lluvias intensas, vientos sostenidos de hasta 155 km/h y oleaje de hasta siete metros; la Comisión Nacional del Agua y Protección Civil piden evitar zonas costeras.

El huracán Trudy volvió a intensificarse y según el último boletín de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se fortalece a categoría 2 en su trayectoria hacia las costas de Jalisco y Colima. Las autoridades alertan de lluvias puntuales intensas, vientos fuertes y oleaje de hasta siete metros en zonas costeras, condiciones que ponen en riesgo a comunidades pesqueras, turistas y la infraestructura portuaria.

Protección Civil de Jalisco y el Gobierno de Colima han emitido avisos preventivos y mantienen comunicación con alcaldías costeras. Los pronósticos hablan de acumulados de agua que pueden provocar inundaciones urbanas y deslaves en laderas vulnerables, mientras que las rachas de viento pueden superar los 150 km/h en áreas cercanas al ojo del huracán.

En pueblos como Barra de Navidad, pescadores y comerciantes describen la sensación de urgencia. «Nos avisaron tarde y ya hay botes amarrados, pero la preocupación es la gente que vive en zona baja», dice María López, pescadora local. Testimonios similares señalan que la economía local —turismo, pesca y pequeños comercios— queda expuesta cada temporada a choques que no siempre se resuelven con rapidez.

El diagnóstico de las instituciones no es solo meteorológico. Las debilidades de largo plazo —drenajes insuficientes, asentamientos en zonas inundables, y comunicación desigual entre niveles de gobierno— vuelven a sacar a la luz la necesidad de políticas públicas preventivas y de inversión constante. La CONAGUA y Protección Civil han actualizado rutas de evacuación y llamado a respetar cierres de playas y puertos, pero en el terreno persisten dudas sobre capacidad de atención y logística de refugios.

El impacto económico puede ser significativo: puertos cerrados detienen la pesca y la llegada de suministros, y la temporada turística se tensiona cuando llegan avisos de evacuación. Frente a ello, organizaciones civiles y comités comunitarios han mostrado solidaridad, organizando traslados y centros de acopio improvisados.

Para reducir daños inmediatos, las autoridades recomiendan mantener un kit de emergencia, asegurar enseres y vehículos, y atender las indicaciones de evacuación. CONAGUA y Protección Civil actualizan boletines cada pocas horas; la ciudadanía debe seguir esas fuentes oficiales y evitar circular por carreteras anegadas.

La llegada de Trudy es una prueba más de que las alertas no bastan si no van acompañadas de obra pública consistente y políticas que prioricen a las comunidades más vulnerables. En Jalisco y Colima, la tormenta obligará a medir la capacidad real de respuesta del Estado y la resiliencia de las comunidades.

Con información e imágenes de: informador.mx