Oaxaca renace tras 36 años de abandono, Sheinbaum exhibe obras que cambian vidas
OAXACA. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la Cuarta Transformación está devolviendo justicia social al estado: “hospitales, agua potable, caminos e infraestructura para el bien”, dijo en su visita más reciente. Lo que se anuncia como un renacer tiene rostro humano —pero también preguntas sobre ritmo, alcance y calidad— en una entidad marcada por décadas de rezagos.
Qué dice el gobierno
En su mensaje, Sheinbaum atribuyó a la inversión federal la rehabilitación y construcción de centros de salud, la ampliación de redes de agua potable en comunidades rurales y la reparación de carreteras que conectan pueblos con mercados y hospitales. El gobierno federal presenta estas obras como el golpe de timón que quitaría el polvo de 36 años de olvido, frase repetida en discursos y comunicados oficiales.
Impacto palpable
- Para familias rurales, un kilómetro de carretera arreglada significa días menos de viaje para atender a enfermos y llevar cosechas al mercado.
- Un pozo de agua potable reduce enfermedades diarreicas y aligera la carga de las mujeres que solían caminar horas por agua.
- La reapertura de hospitales regionales promete consultas y cirugías cerca de casa, evitando traslados costosos a la capital.
Lo que dicen los números y las instituciones
Organismos oficiales como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) han documentado por años los rezagos en Oaxaca en acceso a servicios, salud y alimentación. El gobierno federal invita a contrastar esas cifras con los proyectos en curso; los observadores piden que las metas y los plazos se transparenten y se midan con rigor.
Avances que no son completos
- Obras terminadas conviven con trabajos inconclusos: hay tramos de carretera reparados y otros que siguen cerrados por deslaves.
- Hospitales rehabilitados abren salas, pero algunas unidades siguen con carencia de personal especializado y equipos.
- Proyectos de agua potable han llegado a muchas localidades, pero en otras persisten fugas, contaminación o falta de mantenimiento.
Voces desde la calle
Habitantes de comunidades afectadas celebran las mejoras pero exigen continuidad. “Antes íbamos cuatro horas para la ciudad y ahora en una hora tenemos clínica y mercado”, dice una vecina entrevistada durante recorridos informales. Otros señalan que la obra se ve, pero que la promesa de empleos locales y capacitación no siempre llega.
Retos y fiscalización
Expertos y organismos de rendición de cuentas insisten en que el avance debe venir acompañado de controles: supervisión técnica, procesos de contratación limpios y mecanismos para que las comunidades indígenas participen en decisiones sobre sus territorios. Sin eso, advierten, las obras pueden quedarse en parches temporales.
| Tipo de obra | Beneficio esperado | Riesgo o pendiente |
|---|---|---|
| Hospitales y clínicas | Atención más cercana, reducción de traslados | Falta de personal y equipos en algunas unidades |
| Redes de agua potable | Menos enfermedades y tiempo recuperado | Mantenimiento y calidad del agua |
| Carreteras y caminos rurales | Conectividad para comercio y salud | Deslaves y obras inconclusas en zonas montañosas |
Balance
El relato oficial habla de un Oaxaca que renace. La realidad local muestra avances que alivian problemas viejos, pero también deja ver tareas pendientes: asegurar la operación a largo plazo, transparentar recursos y garantizar que las comunidades participen y se beneficien. Si el renacer será duradero, dependerá tanto de la maquinaria de la obra como del cuidado cotidiano de la ciudadanía y la vigilancia institucional.
Fuentes consultadas: declaraciones presidenciales, reportes del INEGI y Coneval, y testimonios recabados en recorridos comunitarios. El periódico continuará dando seguimiento a los avances y a las observaciones de organismos de fiscalización.
