Sheinbaum apuesta a un acuerdo que podría salvar empleos y atraer inversiones con EU y Canadá

Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum mostró optimismo este lunes: dijo confiar en que México logrará “un buen acuerdo” con Estados Unidos y Canadá cuando se formalice la revisión del T-MEC, un proceso que, advirtió, está en cuenta regresiva y debe resolverse antes de junio.

En la conferencia matutina en Palacio Nacional la mandataria pidió prudencia frente a los rumores: “no ayuda estar especulando”, afirmó, y recordó que el gobierno mantiene pláticas con Washington. “En cuanto se formalice la revisión, habrá mayor certeza en las inversiones para nuestro país”, dijo, al tiempo que subrayó la importancia de cerrar la negociación bien para mantener y atraer capital.

¿Por qué importa esto en la calle? El T-MEC no es un trámite técnico. Es la red que sostiene a cadenas productivas enteras: plantas automotrices, maquilas, exportaciones agroindustriales y, por extensión, empleos en estados clave del país. Cuando hay incertidumbre, las empresas frenan proyectos y eso se traduce en menos contrataciones y en proyectos pospuestos.

Sheinbaum también mencionó la relación con China: dijo que México y Canadá mantienen canales abiertos con ese país y que, tras la decisión mexicana de imponer aranceles a países sin acuerdos, se abrieron diálogos con China, Corea y otros. Sobre Canadá puntualizó que la decisión de ese país “se verá en este tiempo” y citó la visita del ministro Mark Carney a China como muestra de movimiento diplomático y comercial.

Qué está en juego Impacto potencial
Certidumbre para la inversión Decisiones de inversión a corto y mediano plazo; empleo y exportaciones
Reglas de origen y sector automotriz Producción y contenido nacional; proveedores mexicanos
Cláusulas laborales y ambientales Condiciones laborales y costos para empresas; posible mayor supervisión
Relaciones con terceros mercados (China, Corea) Oportunidades y tensiones comerciales alternas

Lo que dijo exactamente Sheinbaum

“Vamos a esperar, no, nunca ayuda estar especulando. El gobierno de Estados Unidos tenemos conversaciones, tenemos pláticas, aún no inicia formalmente la revisión, tiene que iniciar ya muy pronto, y se tiene hasta junio de este año y por supuesto nosotros queremos que, pues que se cierre bien, por la certeza de las inversiones para nuestro país… nos sostenemos, somos muy positivos en el sentido de que va a haber un buen acuerdo”. (Mañanera, 19 de enero)

Riesgos y retos

  • No es un camino de rosas: cada país defenderá su industria y agenda. Puntos como contenido regional en autos, protección laboral y mecanismos de solución de controversias suelen ser los más ásperos.
  • La presión pública y de grupos empresariales y sindicales puede acelerar o enredar las conversaciones. Los cambios, si no se coordinan bien, generan fricción en cadenas de suministro.
  • La estrategia mexicana de usar aranceles a países sin acuerdos comerciales provoca diplomacia activa, pero también puede complicar relaciones con socios clave.

Qué seguir en los próximos meses

  • Inicio formal de la revisión del T-MEC y calendario oficial.
  • Declaraciones de la Oficina del Representante Comercial de EU y del gobierno de Canadá.
  • Reacciones del sector privado mexicano: industriales, exportadores y asociaciones laborales.
  • Avances o fricciones en las negociaciones bilaterales con China y otros mercados que podrían influir en la dinámica trilateral.

La receta que propone el gobierno es simple: evitar la alarma, negociar con calma y asegurar certidumbre para la inversión. El reloj corre y, como en una fábrica, cada retraso se siente en la línea de producción y en el bolsillo de la gente. La negociación que viene promete ser decisiva para el rumbo económico del país y para la estabilidad laboral de miles de mexicanos.

Fuente: conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Palacio Nacional, 19 de enero.

Con información e imágenes de: Milenio.com