Sheinbaum aún goza de alta aprobación, pero el desgaste del gobierno comienza a sentirse
A finales de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum se mantiene como una figura con un respaldo ciudadano significativo, pero las señales de desgaste por el ejercicio del poder ya empiezan a ser visibles. Una reciente encuesta de Enkoll, realizada para EL PAÍS y W Radio, revela que, si bien su aprobación del 74% sigue siendo envidiable comparada con la de sus antecesores en este mismo punto de sus administraciones, representa su punto más bajo desde que asumió la presidencia.
Este dato, aunque pueda sonar a contrarreloj para algunos, no debe leerse como un desplome, sino más bien como una llamada a la reflexión. Es natural que, con el paso del tiempo y la toma de decisiones complejas que inevitablemente generan tanto aplausos como críticas, la luna de miel inicial concluya. El 74% de aprobación es un colchón considerable, como un buen seguro para el futuro, pero la tendencia a la baja, por leve que sea, invita a mirar con lupa qué está ocurriendo.
¿Qué hay detrás de esta ligera erosión?
Si bien la metodología de la encuesta de Enkoll es robusta, con 1,201 entrevistas cara a cara a nivel nacional y un margen de error de +/- 2.8%, el sondeo no profundiza en las razones específicas de este cambio. Sin embargo, el contexto político y social nos permite inferir algunos factores que podrían estar influyendo. La administración sheinbaumista se enfrenta a desafíos persistentes en áreas clave que impactan directamente el día a día de los ciudadanos:
- Seguridad: La percepción de inseguridad sigue siendo una preocupación latente para muchos mexicanos. Aunque se reportan avances en ciertos indicadores, la realidad en las calles y la constante exposición de incidentes violentos mantienen a la población en alerta.
- Economía: Si bien se ha buscado un crecimiento inclusivo, la inflación, el costo de la canasta básica y las oportunidades laborales siguen siendo temas de debate. El bolsillo de las familias es un barómetro sensible para medir la efectividad de las políticas económicas.
- Servicios públicos: El acceso a servicios de salud de calidad, la mejora de la infraestructura educativa y la eficiencia en la movilidad urbana son aspectos que los ciudadanos esperan ver fortalecidos de manera constante. Cualquier deficiencia, por pequeña que parezca, puede generar frustración.
La alta aprobación inicial, que rozaba el 90% en sus primeros meses, se construyó sobre expectativas de cambio y la promesa de un futuro mejor. Ahora, con casi tres años de gobierno, las promesas se miden con resultados tangibles y las acciones políticas son escrutadas bajo una lupa más crítica.
Un panorama alentador, pero con retos a la vista
Es crucial no perder de vista la cifra general: un 74% de aprobación sigue siendo un mandato fuerte. Pocos líderes en la historia reciente de México pueden presumir de niveles tan elevados después de un periodo similar de gobierno. Esto sugiere que la mayoría de los ciudadanos aún confían en la dirección que Sheinbaum está marcando para el país y valoran los programas sociales y las políticas implementadas.
Sin embargo, la tendencia a la baja es una señal clara de que el gobierno debe estar en constante escucha activa. No se trata de reaccionar ante cada crítica, sino de analizar de manera profunda las inquietudes ciudadanas y ajustar el rumbo cuando sea necesario. La comunicación efectiva, que explique los avances y reconozca los obstáculos, es fundamental.
La ciudadanía espera un gobierno que, si bien mantiene sus principios, sea capaz de adaptarse a las realidades cambiantes, que fomente la participación y que demuestre una voluntad inquebrantable por mejorar la vida de todos. El desafío para la presidenta Sheinbaum y su equipo es mantener esa conexión cercana con la gente, sin perder el rigor en la gestión, y recordar que la confianza, una vez ganada, debe ser cultivada día a día.
Metodología y confianza en los datos
La encuesta de Enkoll se realizó entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre de 2025, a 1,201 personas mayores de 18 años con credencial de elector vigente, mediante entrevistas cara a cara en sus domicilios. La muestra probabilística y polietápica asegura representatividad a nivel nacional. El margen de error del +/- 2.8% con un nivel de confianza del 95% otorga solidez a los indicadores presentados.
