Sep publica calendario para regular celulares en escuelas
La Secretaría de Educación Pública anunció por comunicado cuándo empezarán a aplicarse las nuevas normas; expertos y comunidades escolares ven luces y sombras.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó en un comunicado la fecha en la que entrará en vigor un calendario para regular el uso de teléfonos móviles en las aulas. La medida busca poner orden en escuelas que han convertido los recreos y las lecciones en pantallas interrumpidas, pero despierta dudas sobre su aplicación práctica y el papel del Estado en la vida cotidiana de estudiantes y familias.
Según el propio comunicado de la SEP, la regulación se aplicará de forma programada para permitir a las autoridades educativas locales, directivos y docentes adaptar protocolos y comunicación con madres, padres y tutores. El objetivo declarado es reducir distracciones, proteger a menores de riesgos digitales y favorecer ambientes de aprendizaje más activos.
En el discurso institucional, la SEP presenta la iniciativa como una herramienta para recuperar el tiempo de clase y promover actividades pedagógicas presenciales. Sin embargo, docentes y especialistas en políticas educativas consultados por este diario advierten que la norma será eficaz solo si va acompañada de formación docente, estrategias pedagógicas alternativas y una inversión real en infraestructura escolar.
La experiencia internacional y estudios sobre tecnología y aprendizaje muestran que prohibir sin ofrecer opciones educativas puede ser como quitar el timón a un barco sin dar instrucciones: el aparato deja de ser un problema pero no se maximiza su potencial didáctico. Organismos como la UNESCO han recomendado combinar límites claros con políticas que fomenten el uso responsable y educativo de dispositivos cuando corresponde.
Entre los riesgos prácticos que señala la sociedad civil está la desigualdad: familias con recursos pueden acceder a dispositivos y arreglos alternativos, mientras que en escuelas con menos recursos la aplicación estricta puede derivar en sanciones que afecten al rendimiento o la convivencia. También hay preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad: quién custodia los teléfonos confiscados, durante cuánto tiempo y bajo qué criterios.
La SEP, según su comunicado, prevé líneas de acompañamiento para las entidades federativas y materiales informativos para las comunidades escolares. No obstante, especialistas subrayan que sin plazas para psicólogos escolares, capacitación continua y protocolos claros, la regulación corre el riesgo de quedar en papel.
Para que la medida rinda frutos, opinan académicos y líderes de padres de familia, será necesario: diseñar reglas claras sobre cuándo y cómo se permite el uso para fines educativos; garantizar que la política no castigue a estudiantes por brechas tecnológicas; y abrir canales de participación comunitaria para ajustar la implementación localmente.
La publicación del calendario por parte de la SEP abre una ventana para debatir —no solo para imponer— cómo queremos que la escuela responda a la era digital. Si la norma se convierte en un instrumento de apoyo a la enseñanza podrá mejorar la convivencia y el aprendizaje; si se queda en una lista de prohibiciones, reproducirá viejas inequidades bajo nuevo sello oficial.
La fecha exacta de entrada en vigor y los detalles prácticos están consignados en el comunicado de la Secretaría de Educación Pública, que plantea una aplicación escalonada y acompañamiento institucional.
