Ramírez tilda de ‘pasquín’ libro que lo acusa y niega rotundamente señalamientos
El coordinador de asesores de la Presidencia responde a las afirmaciones de «Ni venganza ni perdón» y exige pruebas; califica la publicación como estrategia de escándalo contra la 4T.
Ciudad de México. Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de la Presidencia y exvocero de Andrés Manuel López Obrador, rompió el silencio este miércoles 11 de febrero de 2026 y respondió con dureza a las afirmaciones contenidas en el libro Ni venganza ni perdón, escrito por el exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Menéndez.
En una carta difundida en su cuenta de X, Ramírez calificó las imputaciones en su contra como “absolutamente falsas”, producto —dijo— de la imaginación o la mala fe de los autores. Afirmó que en días recientes se ha desatado una campaña mediática y en redes sociales que no ha presentado prueba alguna que sustente las acusaciones sobre corrupción, desvío de recursos, vínculos con delincuentes o financiamiento ilícito.
“La calumnia, la mentira, cuando no mancha, tizna”, escribió Ramírez, y aseguró que las acusaciones son “ataques viscerales disfrazados de revelaciones periodísticas” que ciertos medios han replicado sin contrastar.
El mensaje del funcionario no se limitó a negar los hechos; lanzó un señalamiento directo contra los autores y el formato del libro. Lo calificó de “pasquín inmundo” y lo comparó con El Móndrigo, texto hostil al movimiento estudiantil de 1968. Acusó a los autores de buscar “venganza” y de alinearse con intereses conservadores y extranjeros para golpear al proyecto de la Cuarta Transformación.
Contexto y protagonistas
- Los autores: Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico del gobierno de Andrés Manuel López Obrador; Jorge Fernández Menéndez, periodista con amplia trayectoria y crítico frecuente de la 4T.
- La publicación: Ni venganza ni perdón, cuyo contenido ha sido replicado en medios y redes sociales, generando polémica pública.
- La respuesta: Carta pública de Ramírez en X (11 de febrero de 2026), donde niega los señalamientos y exige evidencias.
Reclamos cruzados y vacío probatorio
Ramírez insiste en que las acusaciones no están acompañadas de pruebas. Señaló, entre otros puntos, que nunca ha establecido relaciones personales o políticas con delincuentes ni ha financiado campañas electorales privadas, ni organizado redes de bots ni pautas digitales pagadas. Subrayó su trayectoria como periodista defensor de derechos humanos y de causas sociales.
Para ayudar a la lectura pública, el contraste entre acusación y respuesta puede resumirse así:
| Señalamiento publicado | Respuesta de Jesús Ramírez |
|---|---|
| Supuestos casos de corrupción y desvío de recursos | Negó categóricamente; exige pruebas |
| Vínculos con delincuentes y redes de huachicol fiscal | Rechazo absoluto; afirma nunca haber tenido relaciones de ese tipo |
| Financiamiento de campañas y medios | Afirma no haber financiado campañas ni medios desde su función pública |
| Motivaciones de los autores (venganza y servicio a intereses) | Acusa a los autores de actuar por venganza y por un interés político contra la 4T |
Impacto político y social
La disputa no es solo personal: apunta al corazón de la comunicación política del actual gobierno y amenaza con avivar divisiones internas en la coalición. En el terreno público, las acusaciones y la réplica muestran cómo la guerra de narrativas puede erosionar la confianza ciudadana si no se acompaña de investigación y evidencia verificable.
Periodistas y analistas consultados en otros contextos han advertido que los escándalos editoriales, si bien pueden tener valor informativo, requieren comprobación estricta para no convertirse en arma política. Ramírez reclama ese rigor y exige que, si existen pruebas, se presenten ante la autoridad competente; si no, describió el libro como mero “marketing del escándalo”.
Qué sigue
- Se esperará la respuesta pública de los autores y si presentan pruebas que sustenten sus afirmaciones.
- Corresponde a los medios y a las autoridades comprobar documentos, facturas, seguimientos y testimonios que acrediten o desmientan las imputaciones.
- La opinión pública debe exigir transparencia: acusaciones graves sin evidencia alimentan la polarización y dañan instituciones.
Lectura crítica
Hay una lección clara: en el ojo del huracán político mexicano, las palabras pueden ser balas y los libros, dinamita. Exigir pruebas, preservar la presunción de inocencia y mantener el escrutinio público son herramientas básicas de una democracia que pretende ser sólida. Jesús Ramírez evade la condena periodística y apunta a la revancha política; ahora corresponde a los autores, a los medios y, si procede, a la justicia, poner sobre la mesa pruebas o retractaciones.
Seguiremos de cerca las réplicas y cualquier actuación institucional que permita esclarecer los hechos y proteger la verdad frente al espectáculo.
