Robo de carga: diez estados concentran el 82% de los asaltos que desangran a las cadenas logísticas
Informe de Overhaul y datos del SNSP dibujan un mapa de virtual impunidad en carreteras: nocturnidad, días laborables y productos básicos en la mira
El robo de carga sigue siendo una herida abierta para la economía y la vida cotidiana: según la empresa de gestión de riesgos Overhaul, durante 2025 diez entidades —encabezadas por Estado de México y Puebla— concentraron el 82 por ciento de los delitos contra transportistas en carreteras. El director de Seguridad e Inteligencia para América Latina de Overhaul, Luis Enrique Villatoro Martínez, señaló que también figuran en esta lista negra Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Veracruz, Querétaro y Nuevo León.
Los números no son abstractos: el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) reporta que 82 por ciento de los robos a transportistas incluyeron algún tipo de violencia. Ocho de cada diez asaltos terminaron con conductas violentas que ponen en riesgo a choferes y a comunidades enteras.
¿Cuándo se concentran los atracos? Overhaul detectó patrones claros durante 2025:
| Periodo | Incidencia |
| Días laborables (principalmente martes a viernes) | 83% de los robos |
| Horario nocturno (18:00–00:00) | 33% de los incidentes (pico) |
| Horario matutino (06:00–12:00) | 28% |
| Tarde (12:00–18:00) | 20% |
¿Qué se llevan? La mercancía más apetecida por las bandas del huachicol moderno y los asaltantes de carretera refleja el impacto directo en la ciudadanía:
| Tipo de producto | Porcentaje |
| Alimentos y bebidas | 31% |
| Construcción e industrial | 8% |
| Autos y partes | 8% (aumento notable en llantas, refacciones, pickups y SUVs) |
| Misceláneos | 8% |
| Combustibles | 7% (incremento en gasolina y diésel) |
Overhaul detectó incrementos significativos en autopartes, combustibles y electrónicos (televisores, celulares, consolas), lo que muestra una diversificación del botín y, con ello, mayor sofisticación de los grupos delictivos.
El mapa del riesgo
- Estado de México y Puebla: epicentros donde confluyen rutas, infraestructura y delincuencia organizada.
- Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco y Michoacán: corredores con alta actividad delictiva y puntos de reventa.
- Hidalgo, Veracruz, Querétaro y Nuevo León: hot spots por paso constante de mercancía y nodos logísticos.
Qué están haciendo empresas y autoridades
- Overhaul ha tejido alianzas con autoridades federales, estatales y municipales, así como con agrupaciones privadas como la Asociación Nacional de Rastreo y Protección Vehicular y concesionarias de vías (por ejemplo Aleatica) para mejorar inteligencia y respuesta.
- Medidas implementadas: rastreo satelital, escoltas privados en tramos críticos, horarios escalonados de paso y coordinación con autoridades locales.
- Limitaciones: poca coordinación interinstitucional, deficiencias en judicialización de casos y traspaso lento de información entre estados.
Impacto en la vida cotidiana y en la economía
Cuando un camión con alimentos es asaltado, la cadena se rompe: hay menos producto, precios que pueden subir y comercios que enfrentan desabasto. Para las Pymes que dependen de insumos, un robo puede significar quiebra. Para los choferes, significa riesgo de vida. Para el Estado, pérdida fiscal y reputación que ahuyenta inversión.
Qué falta y qué se puede hacer
- Mejorar la coordinación entre policías federal, estatal y municipal, con protocolos claros de actuación en carreteras.
- Fortalecer la judicialización: no basta con detener, hay que procesar y condenar para romper la cadena de impunidad.
- Invertir en iluminación y cámaras en tramos críticos y casetas, y en tecnología de rastreo con intercambio de datos en tiempo real entre empresas y autoridades.
- Promover corredores seguros mediante patrullajes mixtos y presencia permanente en horarios nocturnos y madrugadas.
- Impulsar incentivos para que transportistas adopten mejores prácticas (rutas alternas, bloqueo de horarios de alto riesgo, sistemas de alarma).
Conclusión
El robo de carga ya no es solo un problema del sector transporte: es una amenaza al abasto, al empleo y a la seguridad ciudadana. Los datos de Overhaul y el SNSP muestran un fenómeno concentrado en diez estados y con patrones claros de tiempo y mercancía. Hacer frente a este botín carretero exige inteligencia, leyes más rígidas y colaboración público-privada efectiva. De lo contrario, las carreteras seguirán siendo pasillos donde la mercancía se transforma en presa y la inseguridad en un impuesto silencioso para todos.
Fuentes: Overhaul (informe 2025) y Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), reportes de incidencia en carreteras 2025.
