Reyes magos regatean por juguetes baratos; venta cae hasta 85% en tradicional feria de cdmx

Ciudad de México. Son las tres de la mañana y la explanada del Monumento a la Madre parece un almacén a medias: cajas apiladas, puestos desmontándose y vendedores que ofrecen remates a gritos. La escena contrasta con la tradición familiar de los Reyes Magos y con los años en que la feria del juguete era un hervidero de compradores. Comerciantes calculan que las ventas cayeron hasta un 85 por ciento respecto a temporadas pasadas.

“¡Llévele, llévele, jefe, Barato, Barato!” se escuchaba entre los últimos rezagados. Mientras tanto, tres “Reyes” recorrían los pasillos en busca del regalo prometido para millones de niños: según datos del INEGI y la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2023, en México hay 36 millones 199 mil 642 niños.

Qué se vivió en la feria

El recorrido por la feria mostró puestos con peluches a remate —muchos a 50 pesos—, figuras de acción, artículos de Pokémon con precios que alcanzaban los 4 mil pesos, juegos de mesa, pijamas, tenis, jerseys, patines y motos eléctricas. Vendedores con más de dos décadas en la tradición explicaron que esta edición fue distinta:

  • Pablo González, comerciante: “A diferencia de años pasados, estos días las ventas bajaron hasta 85 por ciento; nos pegó que la competencia en toda la capital sea tan dura y que los Reyes nos quisieran regatear todo.”
  • Eduardo Rodríguez, vendedor: “Son las 5 am y no hemos vendido como otros años; además el permiso nos costó 10 mil pesos.”
  • Martha Delgado, vendedora de peluches: “La venta por internet fue constante, ahora los niños hacen su lista por internet.”
Artículo Observado en la feria
Peluches Remate a 50 pesos
Figuras de acción / Pokémon Hasta 4,000 pesos
Jerseys de fútbol Promociones; ejemplo: jersey del América a 200 pesos
Motos eléctricas / patines Poca oferta; ventas muy limitadas

Por qué bajaron las ventas

Comerciantes y observadores apuntan a varios factores que, combinados, explican la caída en ventas:

  • Competencia territorial: la tradicional feria se ha movido en años recientes (Buenavista, Revolución y ahora Monumento a la Madre) y han proliferado ferias y puestos en Joaquín Herrera, Eje 1 Norte, La Merced y colonias de la periferia.
  • Canales digitales y grandes cadenas: aplicaciones de compraventa y tiendas departamentales surtieron con anticipación y promueven compras anticipadas, lo que reduce la afluencia a ferias físicas.
  • Cambios en la demanda: los niños piden más juguetes “eléctricos” o tecnológicos, que requieren mayor inversión y a veces importaciones que no siempre llegan a tiempo.
  • Costo operativo: permisos y logística (mencionado por vendedores como 10,000 pesos por permiso) elevan el umbral de rentabilidad para puestos informales y formales.

Impacto social y económico

La caída de ventas no solo afecta el bolsillo de los comerciantes. Tiene efectos en cadena: familias que dependen de esas semanas para ingresos estacionales, proveedores locales, transportistas y la economía informal que sostiene a miles de personas en la capital.

Al mismo tiempo, para algunas familias la baja se traduce en oportunidades: ofertas y remates pueden permitir compras más accesibles. Pero los vendedores alertan que los márgenes se estrechan y que, si la tendencia se consolida, muchos dejarán de instalarse en ferias, perdiéndose una tradición que también es fuente de empleo.

Voces desde la feria

Los Reyes Magos rezagados coincidieron en la dificultad. Uno contó: “La verdad sí encontramos algunos juguetes, pero estuvo complicado. Al final me llevé un changuito que aplaude y camina solo.” Otro mencionó la escasez de motos eléctricas y la necesidad de buscar ofertas por horas.

En contraste, vendedores como Lupita Ortiz señalaron que les fue “mejor en comparación con otros” gracias a compras de última hora vinculadas al regreso a clases. Pero la mayoría describió un año duro y la urgencia de adaptarse.

Qué se puede proponer

Desde una perspectiva práctica y propositiva, estas son medidas que podrían aliviar la situación y proteger la tradición:

  • Reducción o subsidio temporal de permisos para puestos que demuestran antigüedad y contribución social.
  • Programas municipales que ayuden a digitalizar la oferta de los comerciantes: catálogos en línea, venta por redes con entrega local, capacitación básica en comercio electrónico.
  • Calendario coordinado de ferias populares para disminuir competencia desordenada y concentrar afluencia en espacios más seguros y con infraestructura.
  • Apoyos financieros temporales o esquemas de microcrédito para inventario, especialmente para aquellos que venden artículos más costosos o importados.

Una tradición que resiste

Al despuntar el sol y con la estatua de la madre a contraluz, los gritos de “remate” se iban apagando. La feria del juguete demostró que la tradición de los Reyes Magos sigue vigente, aunque con menos brillo comercial este 2026. Quedan las cajas, las historias de perseverancia de los vendedores y la imagen de tres hombres con coronas que, a pesar de todo, consiguieron llevar magia a casa.

La feria cambió; la pregunta ahora es si las políticas públicas y la iniciativa privada están dispuestas a cambiar con ella para preservar tanto la tradición como los medios de vida que genera.

Con información e imágenes de: Milenio.com