Rector de la UAM retira flota eléctrica y anuncia becas tras críticas

Ciudad de México. El rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) anunció la desincorporación de seis vehículos eléctricos comprados por la institución y prometió destinar apoyos estudiantiles como respuesta a las críticas recibidas. Según un comunicado de la Universidad Autónoma Metropolitana, los automóviles fueron retirados del parque vehicular, pero no se precisó la fecha de venta ni el monto que se espera recuperar.

La decisión llegó después de una serie de inconformidades entre la comunidad universitaria y la opinión pública. Para muchos alumnos y profesores consultados, la adquisición llamó la atención por priorizar automóviles institucionales en lugar de recursos directos a becas, laboratorios o mantenimiento de instalaciones. “Se percibe una desconexión entre las prioridades administrativas y las necesidades cotidianas de estudiantes y docentes”, dijeron fuentes internas citadas por este medio.

El comunicado oficial de la UAM señala que la medida busca atender esas preocupaciones y que los recursos recuperados —cuando se concrete la venta— se destinarán a programas de apoyo académico y becas. Sin embargo, la falta de cifras claras y de un calendario ha multiplicado las preguntas sobre transparencia y rendición de cuentas.

En términos prácticos, la operación plantea varios frentes. Primero, no está claro cómo se valorarán los vehículos y si la venta cubrirá la diferencia entre el costo original y el valor de mercado actual. Segundo, la UAM no explicó si los seis autos habían sido adquiridos con recursos de mantenimiento, fondos institucionales o aportaciones extraordinarias. Finalmente, la comunidad exige conocer el mecanismo por el cual esos ingresos se transformarán en becas: criterios, beneficiarios y montos.

Especialistas en administración pública consultados por este diario recordaron que la desincorporación de bienes de instituciones públicas requiere procesos auditables y, en muchos casos, autorización de órganos de control. “Convertir un problema de comunicación en una decisión administrativa sin claridad aumenta la desconfianza”, señaló una académica experta en políticas públicas que pidió mantener su nombre en reserva.

Para algunos estudiantes, la promesa de becas es un avance simbólico pero insuficiente si no se acompaña de políticas sostenibles. Un grupo de alumnos de distintas unidades de la UAM preparan un requerimiento formal para que la universidad informe ante su comunidad y ante la opinión pública los pasos a seguir. También piden que se evalúe la posibilidad de destinar los vehículos a proyectos de movilidad sustentable o a programas comunitarios antes de optar por la venta.

La reacción política y social subraya un punto central: en instituciones públicas, la percepción de prioridades cuenta tanto como la legalidad de las decisiones. La UAM tiene ahora la oportunidad de transparentar cifras, plazos y beneficiarios; de lo contrario, corre el riesgo de que una medida para apagar un incendio empiece por avivar otros focos de inconformidad.

Este reportaje se basa en el comunicado de la Universidad Autónoma Metropolitana y en entrevistas con miembros de la comunidad universitaria y expertos en administración pública.

Con información e imágenes de: informador.mx