Pumas silencia el volcán y corta 12 años de sequía en el Universitario

Monterrey. En una noche de tensión y oficio, Pumas apagó al gigante y se llevó un triunfo histórico del Estadio Universitario: 1-0 y fin a una racha de 12 años sin ganar de visita ante Tigres. La figura: Keylor Navas, salvador en al menos cuatro ocasiones decisivas que mantuvieron el marcador a favor de la visita.

El gol que rompió décadas de malos recuerdos llegó al minuto 22. Robert Morales, tras una buena combinación con Jorge Ruvalcaba, aprovechó un pase al espacio y definió con calma ante la salida de Nahuel Guzmán. Fue la única anotación de un partido cerrado, donde las ocasiones claras terminaron del lado de Pumas gracias, sobre todo, a la actuación del portero costarricense.

Fecha 15 de enero de 2026
Estadio Universitario (Monterrey)
Resultado Tigres 0 – 1 Pumas
Goleador Robert Morales (22’)
Expulsado Álvaro Angulo (tiempo de compensación)

Claves del partido:

  • Keylor Navas</strong: atajadas en los momentos decisivos, incluyendo dos paradas espectaculares a remates de Brunetta y un cabezazo peligroso de Joaquim. Los relatos de la transmisión y los reportes oficiales coinciden en que el portero fue determinante.
  • Oficio de Pumas: pocas llegadas, pero aprovechadas. El gol de Morales nació de una asociación y un pase al espacio que desnudó la espalda de la defensa local.
  • Tigres sin eficacia: controlaron la pelota en momentos, generaron oportunidades pero fallaron en la puntada final; Ángel Correa desperdició una clara al 76’ y Brunetta se estrelló con Navas en más de una ocasión.
  • Incidencias: expulsión de Álvaro Angulo por doble amarilla en el tiempo de compensación que añade dramatismo al epílogo y deja a Tigres con tareas urgentes de recuperación física y táctica.

El revés corta la racha de nueve partidos sin perder como local que sostenían los felinos desde la Jornada 5 del Apertura 2025, según el seguimiento estadístico de los medios nacionales. Para Pumas, además del alivio inmediato, el triunfo es un aliciente enorme: vuelve la confianza, el récord ante un rival de peso y el convencimiento de que se puede competir fuera de casa.

Más allá del resultado, el partido dejó lecciones claras. Tigres mostró control posicional y momentos de peligro, pero careció de contundencia y pagó caro un planteamiento que no generó variantes suficientes ante la muralla de Navas. Pumas, por su parte, demostró disciplina defensiva y eficacia en la zona de definición, ingredientes que le valieron para romper una maldición de más de una década.

“Ganamos en un templo que se nos había negado mucho tiempo”, diría cualquier aficionado felino que vivió la noche; para los universitarios, la frase resume el peso histórico del triunfo y el impulso anímico que significa empezar así el año.

Lo que viene: Tigres recibe a Toluca el sábado 17 de enero y debe ajustar rápido para no entrar en crisis de resultados; Pumas volverá al Olímpico el domingo 18 para medirse con León, con la obligación de mantener el pulso tras este resultado que reaviva esperanzas.

En el balance final, la victoria de Pumas en el “Volcán” no fue un accidente: fue el producto de una actuación individual sobresaliente y de un planteamiento penalizado por la falta de puntería local. Para la afición y la ciudad: alegría azul y oro por una noche; para la directiva y cuerpo técnico de Tigres: llamadas de atención urgentes. El fútbol, otra vez, mostró su justicia más cruda y su capacidad para reescribir historias.

Con información e imágenes de: Milenio.com