Pubalgia, la ‘pesadilla’ de los futbolistas de élite rumbo al Mundial 2026: ¿qué jugadores están en riesgo?
¡Comienza la cuenta regresiva! A partir del primero de enero faltan exactamente cinco meses para la inauguración del Mundial 2026 —con sedes en México, Estados Unidos y Canadá—, lo que deja 162 días para que las selecciones cierren sus listas y los futbolistas recuperen forma o, en el peor de los casos, se recuperen de una lesión que los deje fuera. En 2025 varias figuras de primer nivel han sufrido molestias en la zona inguinal o pubiana: Lamine Yamal, Nico Williams, Franco Mastantuono y César «Chino» Huerta, entre otros. Esta vez la preocupación mayor gira en torno a un conjunto de síntomas que el fútbol de élite conoce bien: la pubalgia.
Qué es la pubalgia y por qué preocupa
El doctor José Bello, investigador de la UNAM entrevistado por MILENIO, resume el problema en términos que sirven para jugadores, entrenadores y afición: la pubalgia no es una sola lesión, sino un síndrome de dolor en la región del pubis y la ingle que puede involucrar la sínfisis del pubis, los aductores, el recto abdominal, la pared inguinal e incluso nervios cercanos. «Es una lesión con muchas patologías», dice Bello. Añade que el dolor suele aumentar con la actividad física —correr, girar, patear— y que suele irradiarse hacia el periné, lo que limita tanto el juego como la confianza del atleta.
La pubalgia se clasifica de forma práctica en tres tipos: alta (predomina el recto anterior del abdomen), baja (afecta sobre todo a los aductores) y mixta (ambas). En jugadores de fútbol, la forma baja —con afectación del aductor medio— es la más frecuente.
Cómo se manifiesta y cuánto dura
- Síntoma principal: dolor localizado que empeora con el movimiento.
- Suele aparecer por sobrecargas repetitivas, desequilibrios musculares entre abdomen y aductores o por traumas locales (un golpe o un mal gesto al patear).
- El tiempo de recuperación es variable: puede ir de días a varios meses según la gravedad, la recurrencia y la adherencia a programas de rehabilitación.
Jugadores de élite con historial de pubalgia o molestias inguinales
MILENIO y registros de Transfermarkt revisados para este reportaje identificaron a 58 futbolistas de alto rendimiento con síntomas relacionados con la pubalgia; 48 de ellos (cerca del 83%) han causado baja en sus clubes por lesión o sobrecarga en algún momento. A continuación, una selección de casos que llaman la atención por su impacto en la preparación hacia 2026 y por la recurrencia de molestias:
| Jugador | Selección | Problema reportado | Última temporada afectada | Observación |
|---|---|---|---|---|
| Lamine Yamal | España | Pubalgia / problemas inguinales | 2025/26 | Inhabilitado 45 días; vigilancia alta |
| Nico Williams | España | Lesión inguinal y molestias en aductores | 2025/26 | Recurrencia en temporadas previas |
| Franco Mastantuono | Argentina | Sínfisis del pubis | 2025/26 | Reciente recuperación; prudencia |
| César Huerta | México | Pubalgia | 2025/26 | Más de 50 días sin jugar |
| Kylian Mbappé | Francia | Molestias en aductores | 2022/23 | Síntomas intermitentes |
| Erling Haaland | Noruega | Pubalgia alta / problemas inguinales | 2022/23 | Perdió partidos de selección |
| Neymar Jr. | Brasil | Molestias en aductores recurrentes | Varias temporadas (última 2021/22) | Historial prolongado, más de 127 días fuera en suma |
| Richarlison | Brasil | Lesión inguinal; cirugía (2023-24) | 2024/25 | Operado de ingle; seguimiento postoperatorio |
| Florian Wirtz | Alemania | Abdominoplastia/ molestias aductores | 2020/21 y 2021/22 | Cirugía para reforzar la pared abdominal |
| Diego Lainez | México | Cirugía abdominal / molestias | 2019/20 | Intervención previa; control necesario |
| Lautaro Martínez | Argentina | Lesión de aductor | 2023/24 | Recuperación con tiempo variable |
| Memphis Depay | Países Bajos | Lesión inguinal | 2014/15 | Antecedente histórico |
La lista no es exhaustiva pero permite ver un patrón: muchos de los nombres que definirán el torneo han tenido, en algún momento, problemas en la región pubiana o inguinal. En selecciones como Alemania y Argentina se registraron siete casos cada una dentro de la muestra analizada, lo que obliga a los cuerpos médicos a extremar cuidados.
¿Qué factores elevan el riesgo?
- Desbalances de fuerza entre músculos abdominales y aductores.
- Cargas de trabajo intensas y calendario comprimido.
- Traumas repetidos o golpes directos en la zona.
- Alteraciones en la pared inguinal o predisposiciones óseas.
El Dr. Bello advierte: «la etiología es multifactorial; muchas veces partimos de una sobrecarga o de desequilibrios musculares que, con la presión del calendario, terminan en pubalgia».
Prevención, tratamiento y responsabilidades
La receta que repiten especialistas y preparadores físicos combina prevención y manejo temprano:
- Planes individuales de fortalecimiento focalizados en aductores y abdominales bajo la guía de un fisioterapeuta deportivo.
- Gestión de cargas: limitar picos de trabajo y programar descansos estratégicos durante la pretemporada y los meses previos al Mundial.
- Intervención temprana: fisioterapia, antiinflamatorios supervisados y readaptación funcional antes de pensar en volver a competir.
- En casos refractarios, valoración quirúrgica dirigida a reparar la pared inguinal o abordar tendones afectados.
- Apoyo psicológico: el dolor crónico modifica la confianza y el comportamiento en el campo; atender la salud mental es clave para evitar recaídas.
Los clubes y selecciones también tienen responsabilidad: una planificación que priorice la salud a corto plazo puede ser impopular, pero evita pérdidas mayores a mediano plazo. El ejemplo es claro: un futbolista que regresa prematuramente puede agravar la lesión y perder meses cruciales, incluido el Mundial.
Qué sigue en los próximos meses
Con 162 días por delante, la ventana es estrecha pero suficiente si se actúa con criterio. Los nombres en la mesa de riesgo deberían someterse a evaluaciones funcionales periódicas, programas de fortalecimiento individualizada y, sobre todo, a una gestión honesta de minutos de juego en sus clubes. Como dice el médico: «la clave es fortalecer los músculos del área y no sobrecargar».
El Mundial 2026 promete emociones, pero también exige prudencia. Para las selecciones y para los aficionados, la gran pregunta no es solo quién llega en su mejor forma física, sino quién llega entero. El reloj corre y las decisiones que tomen entrenadores, médicos y jugadores en estos meses marcarán la diferencia entre brillar en la cancha o ver el torneo desde la grada.
