Profeco pondrá bajo lupa cargos extra en boleteras
Cualquier cobro sorpresa o comisión oculta aplicada después de autorizar el pago será investigada, advierte la autoridad.
Profeco anunció que iniciará inspecciones en boleteras y plataformas de venta de entradas por las quejas de consumidores que ven cómo el precio final aumenta una vez que ya autorizaron el cargo. Lo que a simple vista parece una “comisión por servicio” se ha convertido, según consumidores y organizaciones, en una trampa que deja a quien compra en la lona: paga de más, a veces sin explicación ni comprobante claro.
La práctica de añadir cargos una vez que la tarjeta ya autorizó el pago viola principios básicos de la Ley Federal de Protección al Consumidor, señala Profeco, y la dependencia ya prepara operativos para revisar contratos, recibos y los procesos de cobro en boleteras físicas y digitales. No se trata sólo de números: para muchas familias el sobreprecio puede ser la diferencia entre asistir a un evento cultural y quedarse a cargo del televisor en casa. Es una cuestión de acceso y de justicia económica.
Expertos consultados por este diario y la propia Profeco subrayan que la transparencia en la venta de boletos es un asunto de confianza pública. Si la compra no muestra desde el inicio todos los cargos —claros y desglosados— el usuario no puede dar un consentimiento informado. Además de sanciones económicas, Profeco puede ordenar la devolución de cantidades cobradas indebidamente y medidas correctivas para que la práctica no se repita.
Consumidores entrevistados reportan experiencias en las que el precio aumentó después de introducir los datos de pago, o cuando al llegar al final del proceso aparecen cargos por “procesamiento” o “servicio” que no figuraban antes. Para protegerse, la recomendación de Profeco es conservar comprobantes, capturas de pantalla y, en caso de irregularidad, presentar la denuncia correspondiente ante la misma Procuraduría.
Esta mirada fiscalizadora llega en un momento en que el mercado de espectáculos y eventos usa cada vez más intermediarios tecnológicos, que a veces trasladan costos opacos al público. La intervención de Profeco busca obligar a las empresas a mostrar el precio real desde el inicio del proceso y a responder por cobros que no pudieron justificar.
La responsabilidad es compartida: las autoridades deben vigilar y sancionar; las empresas deben transparentar; y los consumidores deben denunciar. Como dice Profeco, sólo con mecanismos claros y denuncias puntuales se podrá detener la práctica de cobrar “un poco más” que al final siempre termina pesando en los bolsillos de quienes menos pueden permitírselo.
