Polo retrocede a tormenta tropical tras segundo impacto en la costa de Sonora

El meteoro perdió fuerza, pero dejó lluvias intensas, cortes de luz y comunidades en riesgo; autoridades prometen apoyos, pero persisten dudas sobre la preparación.

El huracán Polo se degradó a tormenta tropical después de tocar por segunda vez el litoral sonorense, informó la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Según el organismo, los vientos han disminuido y se espera que el meteoro siga perdiendo intensidad hasta disiparse mañana miércoles.

Aunque la baja en la categoría reduce el riesgo de olas mayores, el principal peligro sigue siendo el agua. Las autoridades estatales y municipales, junto con la Coordinación Nacional de Protección Civil, activaron alertas y reportaron anegamientos, cortes de electricidad y afectaciones en caminos costeros. Protección Civil de Sonora señaló que se habilitaron refugios temporales para familias de zonas bajas y comunidades pesqueras.

Habitantes del litoral relataron, en declaraciones recogidas por medios locales, cómo la lluvia copiosa convirtió calles en ríos y obligó a pequeñas embarcaciones a resguardarse. El sector agrícola, aún recuperándose de temporadas anteriores, ve en cada avenida una amenaza para siembras y caminos rurales.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NOAA/NHC) emitieron boletines que coincidieron en la trayectoria y en la tendencia de pérdida de fuerza de Polo, aunque advirtieron sobre lluvias puntuales intensas y posibilidad de deslaves en zonas serranas. Las previsiones subrayan que, aun debilitado, el sistema puede provocar crecidas súbitas en ríos y arroyos.

La respuesta institucional mostró avances y carencias. Por un lado, la rápida emisión de avisos permitió la movilización de brigadas y la apertura de albergues. Por otro, vecinos y algunos alcaldes cuestionaron la falta de limpieza en drenes y la insuficiente inversión en infraestructura para drenar aguas pluviales, problemas crónicos en municipios costeros. El gobernador de Sonora indicó que se activaron apoyos emergentes, pero no detalló montos ni plazos.

La situación plantea un debate más profundo sobre política pública: la recurrencia de fenómenos tropicales exige no solo alertas, sino obras de mitigación y planes de resiliencia que prioricen a comunidades vulnerables. Invertir en drenaje, líneas eléctricas subterráneas en tramos críticos, y programas de asesoría para pescadores y agricultores son acciones que, además de reducir daños, fomentan empleo local y protección social.

Expertos consultados por este diario recuerdan que los eventos como Polo vienen siendo más frecuentes e impredecibles, y exigen coordinación entre gobierno federal, estatal y municipal, así como transparencia en el manejo de recursos para reconstrucción. CONAGUA y el SMN deben mantener comunicación clara y oportuna, pero también se requiere que los gobiernos locales ejecuten obras y planes de contingencia con perspectiva social.

De momento, la recomendación oficial es mantener precaución: evitar cruzar zonas inundadas, atender las indicaciones de Protección Civil y registrar daños para acelerar la gestión de apoyos. Si bien Polo pierde fuerza, el agua sigue siendo la prueba que revela las fallas estructurales en infraestructura y la urgencia de políticas públicas orientadas a proteger a la gente común, no solo a informar sobre el clima.

Fuente: CONAGUA, Servicio Meteorológico Nacional, Protección Civil de Sonora y reportes locales.

Con información e imágenes de: informador.mx