Los pilotos mexicanos alzan la voz contra Volaris

Una autorización sin precedentes para que la aerolínea Volaris opere vuelos nacionales con pilotos extranjeros ha encendido el debate y provocado la protesta del gremio de aviadores mexicanos. La Asociación Sindical de Pilotos de México (ASPA) y el Colegio de Pilotos Aviadores de México han denunciado enérgicamente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por conceder a la compañía aérea esta medida, calificándola de una violación flagrante a la ley.

La controversia surge a raíz de un permiso otorgado por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) que permite a Volaris incorporar pilotos de Malta y Lituania para operar 12 vuelos con base en la Ciudad de México y Guadalajara. Según fuentes del sector consultadas por *EL PAÍS*, la solicitud de Volaris responde a la necesidad de sortear temporalmente los efectos derivados de la revisión de motores de algunas de sus aeronaves. El permiso tendría una vigencia corta, desde diciembre de 2025 hasta el 12 de enero de 2026.

El corazón de la protesta radica en la legislación aeronáutica mexicana, la cual, según los gremios de pilotos, establece claramente que las aeronaves con matrícula nacional deben ser tripuladas exclusivamente por pilotos mexicanos. ASPA y el Colegio de Pilotos argumentan que esta disposición busca salvaguardar la seguridad aérea, pero también, y de manera crucial, proteger las fuentes de empleo para los profesionales mexicanos de la aviación.

«Es un golpe directo a la soberanía aeronáutica y a nuestros compañeros que han invertido años de estudio y esfuerzo para alcanzar las más altas calificaciones», expresó un portavoz de ASPA en una conferencia de prensa. «No se trata solo de un asunto laboral, sino de un principio fundamental para el desarrollo y la profesionalización de la industria aérea en México».

Detrás de la autorización a Volaris, según trascendió, se encuentra el argumento de la continuidad operativa. Ante la necesidad de mantener la conectividad aérea y la fluidez en sus rutas, la aerolínea recurrió a esta opción de arrendamiento de aeronaves con tripulación, una figura que, aunque contemplada en ciertos escenarios internacionales, genera un fuerte rechazo cuando afecta la primacía de los pilotos nacionales.

Este conflicto pone de manifiesto la delicada balanza entre las necesidades operativas de las aerolíneas, la normativa vigente y el desarrollo del talento local. La comunidad aeronáutica se encuentra a la espera de una postura más firme por parte de las autoridades, que pueda ofrecer claridad y garantías tanto para la seguridad del vuelo como para el futuro de los pilotos mexicanos, quienes ven en esta decisión un precedente preocupante.

Las organizaciones de pilotos insisten en que existen alternativas que no impliquen la contratación de personal extranjero, como la optimización de los mantenimientos, la coordinación inter-aerolíneas para la cesión temporal de aeronaves o incluso la colaboración con otras empresas mexicanas que dispongan de la capacidad operativa.

El debate no solo involucra a los pilotos y las aerolíneas, sino que toca de cerca la política pública en materia de transporte y desarrollo económico. La forma en que se resuelva esta situación podría sentar un precedente importante sobre cómo México prioriza y protege a sus profesionales en sectores estratégicos.

Con información e imágenes de: elpais.com