Partidos pactan y empujan al Ceepac a recortar sesión extraordinaria

Representantes exigen suspender la sesión o retirar seis acuerdos; el órgano electoral cambia el rumbo para evitar confrontación.

Los representantes de los partidos políticos forzaron ayer un giro en la sesión extraordinaria del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), al exigir que se suspendiera la reunión o que se retiraran del orden del día seis proyectos de acuerdo que, dijeron, requerían mayor análisis. Ante la presión, los consejeros optaron por modificar el desarrollo de la sesión y posponer el tratamiento de los puntos controvertidos.

Según el acta de la sesión consultada por La Jornada, los representantes argumentaron que los proyectos carecían de dictamen técnico suficiente y que su discusión pública podría derivar en impugnaciones que dejarían al Ceepac en evidencia. La decisión de los partidos reunió a voces de diversos institutos políticos, nacionales y locales, que se coordinaron para presionar al órgano electoral.

Para el Ceepac, modificar la sesión fue una salida rápida para evitar un choque directo con las fuerzas políticas; para la ciudadanía, fue una muestra más de cómo los acuerdos entre partidos terminan condicionando la independencia de los órganos de control electoral. Cuando la política interna se parece a una mesa de negociación privada, pierde quien debería salir ganando: la transparencia.

El efecto práctico de esa presión es tangible. Los seis proyectos —que involucran impugnaciones, ajustes al padrón y acuerdos de fiscalización— quedan ahora emplazados a un calendario incierto. Eso puede traducirse en retrasos para resolver recursos ciudadanos, incertidumbre para candidaturas y, en el peor de los casos, más litigios que posterguen decisiones clave en el calendario electoral.

Representantes ciudadanos y académicos consultados por este diario advierten que el episodio refuerza la percepción de captura partidista de órganos autónomos. «No es lo mismo diálogo que imposición», comentó en reserva una investigadora en políticas públicas. «Si las decisiones se toman por pactos, la legitimidad del Ceepac se deteriora y la confianza pública se resiente».

El Ceepac, por su parte, defendió la modificación argumentando la necesidad de depurar los acuerdos y evitar errores que pudieran ser objeto de recursos. En voz de varios consejeros se dijo que priorizarán el estudio técnico y la transparencia en la discusión cuando se retomen los puntos.

Este episodio plantea preguntas relevantes para la próxima etapa electoral: ¿qué peso deben tener los acuerdos partidistas en órganos que deben ser árbitros imparciales? ¿Cómo garantizar que las sesiones extraordinarias no se conviertan en mecanismos para neutralizar asuntos incómodos? Las respuestas requieren, además de voluntad institucional, la vigilancia activa de la sociedad civil y medios independientes.

La Jornada documentó la secuencia y el acta que registró las peticiones de los partidos, un insumo que ahora debe servir para exigir plazos claros y debates públicos cuando se vuelvan a poner en la mesa esos seis proyectos. Si no hay luz sobre el procedimiento, la ciudadanía seguirá pagando el costo: menos certezas y una democracia más vulnerable.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx