París aclamó al papa León XIV entre fervor y críticas por su mensaje sobre la muerte asistida

París vivió este 25 de septiembre un día de contrastes. Miles de personas salieron a las calles y aclamaron con euforia al papa León XIV durante su recorrido en papamóvil por el centro de la ciudad, en lo que fue el primer baño de masas de su visita de cuatro días a Francia, según reportó AFP. Pero tras los vítores también resonaron voces críticas y preguntas sobre el papel de la Iglesia en debates públicos recientes.

En su primer discurso ante autoridades y fieles, el pontífice hizo un llamado en contra de la muerte asistida y lanzó una advertencia sobre lo que calificó como el «paraíso de las máquinas» que trae la inteligencia artificial, declaraciones que reavivan un choque entre doctrina religiosa y políticas públicas. La ley que legalizó la ayuda para morir fue aprobada en julio, recuerda Le Monde, y desde entonces el país debate cómo conciliar autonomía, cuidados paliativos y la protección de profesionales sanitarios.

Para muchas familias la autorización de la ayuda a morir se traduce en un cambio profundo: para unos, más control sobre el final de la vida; para otros, miedo a la presión sobre personas vulnerables. «Queremos acompañamiento, no imposiciones», dijo a esta redacción una enfermera de cuidados paliativos entrevistada por Natalia Ruiz, que cubre la visita para este medio. Activistas a favor del derecho a decidir respondieron que la ley es fruto de años de movilización ciudadana y que la influencia clerical no debería frenar la conquista de derechos.

El mensaje papal sobre la IA también toca fibras sensibles. Expertos en ética consultados por Le Monde y por el Comité Consultatif National d’Éthique de Francia han pedido regulaciones claras para evitar desigualdades y pérdida de control ciudadano, especialmente en salud y trabajo. La advertencia del papa encaja en ese debate, pero no responde a la pregunta práctica: ¿qué medidas concretas propondrá la Iglesia, si pretende influir en políticas públicas laicas?

La visita dejó escenas de devoción junto a reclamos por la separación entre Estado e Iglesia. En barrios populares, vecinos se preguntan si el foco mediático en París desviará atención y recursos de problemas cotidianos: hospitales saturados, listas de espera y tensiones en la atención domiciliaria. «Las palabras se oyen en el centro, pero las decisiones se toman en los servicios», señaló un trabajador social a Natalia Ruiz.

León XIV llega a un país que intenta pactar nuevos límites entre autonomía individual y protección colectiva. Su presencia moviliza a creyentes y críticos, y obliga a políticos y sociedad civil a poner en la agenda cómo pasar de las declaraciones generales a políticas concretas que garanticen dignidad, seguridad y justicia social. Informe de nuestra periodista, Natalia Ruiz. Fuentes: AFP, Le Monde y testimonios locales.

Con información e imágenes de: France 24