Parque nacional lagunas de Montebello: el paraíso multicolor al borde del colapso

Comitán, Chiapas. Un mosaico de aguas turquesa, verde esmeralda y azul profundo atrae cada año a miles de visitantes al Parque Nacional Lagunas de Montebello, decretado Área Natural Protegida en 1959 por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). Pero detrás del esplendor natural se asoman problemas que amenazan su frágil equilibrio: turismo desordenado, infraestructura insuficiente y riesgos de contaminación que ya preocupan a comunidades locales y conservacionistas.

Un espectáculo de color que no es casual

Las más de 50 lagunas del parque deben sus tonalidades a la composición mineral del agua y a las diferencias de profundidad entre cada ojo de agua. Lagos como Tziscao, Montebello, Cinco Lagos y el llamado Lago Internacional ofrecen paisajes distintos en un mismo recorrido: playas internas, isletas boscosas y miradores naturales que parecen pintados.

La zona está rodeada de bosque mesófilo y selva, albergando especies endémicas y corredores biológicos que la convierten en una de las áreas más valiosas del sureste mexicano, según informes de la CONANP y estudios regionales de biodiversidad.

Qué puedes hacer y cuánto te cuesta

  • Actividades: recorridos en balsa y kayak, senderismo a miradores, visita a comunidades indígenas tzeltales y tzotziles, campismo y degustación de gastronomía local.
  • Lagunas emblemáticas: Tziscao, Montebello, Cinco Lagos, Pojoj, Lago Internacional.
  • Recomendación práctica: lleva efectivo; el acceso a cajeros es limitado en la región.
Concepto Precio aproximado
Entrada al parque 30–60 pesos por persona
Acceso a comunidades o lagunas específicas 20–50 pesos
Paseos en balsa desde 100 pesos
Cabañas o campismo variable según temporada

Estos precios son orientativos y pueden cambiar según temporada y gestión comunitaria. Fuentes consultadas: CONANP y autoridades de turismo estatal.

Riesgos y amenazas: belleza que exige responsabilidad

  • Presión turística: afluencia alta en fines de semana y temporadas vacacionales que supera la capacidad de manejo del área.
  • Contaminación: basura y descargas domésticas en zonas no reguladas, y riesgo de derrames por embarcaciones improvisadas.
  • Deforestación y cambios de uso de suelo: parcelas y actividades agrícolas en las inmediaciones que fragmentan hábitat.
  • Infraestructura insuficiente: falta de servicios básicos y control sanitario que agrava el impacto humano en las lagunas.

Estas amenazas han sido señaladas por ambientalistas y por habitantes de las comunidades locales, que piden mayor vigilancia, inversión pública y programas de manejo integral.

Voces desde la orilla

“La gente llega y deja la basura, algunos quieren nadar donde no está permitido. Necesitamos reglas claras y que se cumplan”, dicen guías y pobladores de La Trinitaria y Comitán que viven del turismo comunitario.

“El turismo nos da ingresos pero también nos pone en alerta; queremos proyectos que cuiden el agua y generen empleos permanentes”, agregan representantes de cooperativas locales.

Qué dicen las autoridades y qué falta

La CONANP mantiene la categoría de Parque Nacional y coordina acciones con autoridades estatales y municipales, pero reconocen que los recursos para vigilancia y manejo no siempre son suficientes ante la creciente demanda turística. La Secretaría de Turismo de Chiapas promueve la región, mientras comunidades impulsan el turismo sustentable como alternativa para conservar el lugar y mejorar su economía.

Medidas urgentes y propuestas

  • Establecer cupos diarios y horarios para visitar las lagunas en temporada alta.
  • Fortalecer la gestión comunitaria con capacitación en manejo de residuos y guías certificados.
  • Invertir en infraestructura sanitaria y puntos de control para evitar descargas al agua.
  • Promover campañas de educación ambiental y sanciones contra quienes contaminen.
  • Apoyar proyectos de investigación sobre la calidad del agua y biodiversidad para tomar decisiones basadas en datos.

Cómo puedes ayudar como visitante

  • Respeta senderos y áreas restringidas.
  • No dejes basura; lleva una bolsa para tus residuos y, si puedes, recoge la que encuentres.
  • Contrata guías locales y servicios comunitarios para que el ingreso beneficie a la población.
  • Evita productos plásticos de un solo uso y usa repelentes y bloqueadores biodegradables.

Conclusión. Las Lagunas de Montebello son, sin duda, uno de los tesoros naturales de Chiapas, pero su futuro depende de decisiones públicas claras, del compromiso de visitantes y del liderazgo de las comunidades. Si no se toman medidas urgentes, el paraíso multicolor podría perder su brillo. La alternativa es trabajar juntos para que la belleza siga siendo un motor de bienestar y no una víctima del turismo desordenado.

Fuentes: Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Secretaría de Turismo de Chiapas y testimonios de habitantes y guías locales.

Con información e imágenes de: Milenio.com