G03031324.JPG MÉXICO, D.F. Energy/Energía-Pemex.- Los ajustes en el sector tienen un potencial de entre 40 y 50 mil millones de dólares anuales de inversión privada nacional y extranjera. El sector privado quiere participar en la modernización de la indus

México rescata a Cuba con 86 mil barriles, pero el apagón amenaza con seguir

La Habana. El buque Ocean Mariner atracó en la bahía de La Habana y comenzó a descargar 86.000 barriles de combustible procedentes de México, una inyección de oxígeno que llega en medio de cortes eléctricos de hasta 20 horas diarias y tras meses de colapsos del sistema energético nacional, según confirmó este sábado a EFE el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.

La nave, con bandera de Liberia, partió del complejo Pajaritos de la estatal Pemex y llegó a la refinería Ñico López, en el municipio habanero de Regla, en la mañana del viernes. El envío forma parte de una serie de cargamentos recientes desde México, que incluyen también al petrolero Eugenia Gas, y se produce cuando la disponibilidad de crudo para la isla enfrenta incertidumbres por la reducción de envíos desde Venezuela y las presiones internacionales sobre el mercado petrolero.

Un alivio temporal frente a un problema estructural

Los 86.000 barriles descargados representan poco más de un día del déficit cubano: la isla necesita alrededor de 110.000 barriles diarios para cubrir sus necesidades energéticas básicas, y produce internamente cerca de 40.000 diarios, de acuerdo con datos citados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) y análisis del Instituto de Energía.

Concepto Cifras aproximadas
Necesidad diaria total 110.000 barriles
Producción interna ≈ 40.000 barriles
Envío desde México (Ocean Mariner) 86.000 barriles
Proporción de combustible importado ≈ 60 % (ONEI)

En ese contexto, el cargamento mexicano supone un respiro puntual para alimentar termoeléctricas y reducir algo la severidad de los cortes, pero no resuelve fallas crónicas: desde mediados de 2024 el sistema eléctrico cubano ha sufrido cinco colapsos totales y múltiples colapsos parciales, provocados por averías en plantas obsoletas y la escasez de divisas para comprar combustible.

Quiénes aportan y por qué hoy faltan más

  • Venezuela ha sido tradicionalmente el mayor proveedor de crudo para Cuba, pero análisis del Instituto de Energía y otros centros indican que los envíos han caído desde 2024 —de alrededor de 50.000 barriles diarios a un rango promedio actual estimado entre 10.000 y 30.000— cifras que ni Caracas ni La Habana publican oficialmente.
  • México ha incrementado envíos puntuales en semanas recientes; el Ocean Mariner y el Eugenia Gas son ejemplo de esa cooperación comercial que busca atenuar la crisis.
  • Factores externos como sanciones, controles sobre hidrocarburos venezolanos y la vigilancia de buques por parte de autoridades estadounidenses han presionado las cadenas de suministro, aumentando la vulnerabilidad de la isla.

Impacto en la vida cotidiana y riesgos políticos

Los cortes eléctricos no son solo números: afectan hospitales, escuelas, producción agrícola y la cadena de frío en hogares. Comerciantes y familias han tenido que reinventar rutinas: generadores improvisados, noches a la luz de velas y jornadas laborales recortadas. Según reportes de EFE en zonas de La Habana, ciudadanos esperan que cada nuevo cargamento sirva para mitigar la crisis, pero muchos lo ven como un parche frente a un problema estructural que exige inversiones y reformas.

En el plano geopolítico, la dependencia de fuentes externas coloca a Cuba en una situación delicada. La reducción de crudo venezolano y la volatilidad en los mercados obligan a La Habana a diversificar proveedores y a priorizar el ahorro energético y la reparación urgente de sus plantas térmicas.

Qué se puede hacer ahora

  • Mediano plazo: priorizar la reparación y modernización de centrales, mejorar la gestión de combustible y transparentar cifras de suministro para planificar.
  • Corto plazo: coordinar envíos puntuales como el de México y medidas de racionamiento ordenadas que minimicen riesgos en hospitales y servicios esenciales.
  • Ciudadanía: fomentar ahorro energético doméstico y exigir rendición de cuentas sobre el uso del combustible importado y el cronograma de reparaciones.

Fuentes: reportes de EFE, análisis del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba y comunicados públicos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Conclusión. El envío de 86.000 barriles desde México alivia momentáneamente a una isla al borde del colapso eléctrico, pero no sustituye la necesidad imperiosa de inversiones, transparencia y una estrategia clara para romper la dependencia y evitar que cada cargamento sea solo un parche en un sistema que se desmorona.

Con información e imágenes de: Milenio.com