Mario delgado niega sesgo y desata polémica: ¿libros de texto educan o adoctrinan?

Por: Redacción

Ciudad de México. En el muralista edificio de Brasil 31, donde Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros pintaron la promesa de una educación emancipadora, el titular de la Secretaría de Educación Pública recorre pasillos que parecen interpelar su gestión. Mario Delgado (Colima, 53 años) asegura que “no hay carga ideológica en los libros de texto, se promueve el pensamiento crítico”. Esa frase, lanzada desde el despacho que funciona como museo vivo del muralismo, ha encendido el debate entre padres, maestros, académicos y partidos políticos.

La afirmación de la SEP llega en un momento de tensión: cada ciclo escolar, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG) distribuye millones de ejemplares que entran a las aulas del país y definen qué leen y discuten niñas y niños. Para la Secretaría, los libros actuales son herramientas para fomentar análisis y pluralidad, no para imponer una visión.

Qué dice la SEP y por qué lo repite Delgado

  • Mensaje oficial: los nuevos materiales promueven el pensamiento crítico, la inclusión y la comprensión histórica desde múltiples perspectivas.
  • Argumento técnico: según fuentes oficiales, la revisión editorial incluyó a especialistas y se apega a los planes y programas vigentes.
  • Objetivo político: la SEP busca disipar acusaciones de manipulación ideológica que han marcado debates educativos en años recientes.

Las críticas que encendieron la polémica

Sin embargo, opositores y varios sectores académicos no se quedan callados. Las objeciones se agrupan en varios ejes:

  • Transparencia: señalan falta de información clara sobre el proceso editorial y los criterios para aceptar o rechazar contenidos.
  • Selección de contenidos: hay inquietud por omisiones o matices en la cobertura de eventos históricos, derechos humanos y diversidad.
  • Percepción social: para ciertos padres y colectivos, algunos textos parecen favorecer narrativas que contrastan con versiones previamente aceptadas.

Docentes consultados en escuelas urbanas y rurales describen la sensación de que la escuela se ha convertido en “campo de disputa” donde los libros funcionan como banderas. “Los materiales llegaron con cambios y no hubo suficientes talleres para debatirlos con maestros”, dice una maestra de primaria que pidió anonimato.

Balance rápido: avances y riesgos

Aspecto Lo que celebra la SEP Lo que advierten críticos
Enfoque Fomento del pensamiento crítico y la inclusión Riesgo de interpretaciones parciales si no hay pluralidad en autores
Transparencia Proceso técnico con especialistas, según la dependencia Falta de acceso público a dictámenes y procesos editoriales
Impacto en las aulas Material gratuito que llega a millones Necesidad de capacitación docente y diálogo con familias

Lo que está en juego

Los libros de texto no son objetos neutros: son mapas que orientan cómo entender el país y el mundo. Si la SEP insiste en que no hay carga ideológica, los críticos responden que la ausencia de debate público y la opacidad alimentan la sospecha. En la práctica, lo que cambia es la formación de generaciones y la forma en que se transmite memoria histórica, civismo y valores.

Qué piden especialistas y sociedad

  • Mayor transparencia: publicación de criterios, dictámenes y procesos de selección editorial.
  • Mesas de diálogo público donde participen maestros, padres, académicos y organizaciones civiles.
  • Capacitación docente para que el material se use con perspectiva crítica y plural.
  • Evaluaciones independientes sobre el impacto pedagógico de los libros.

En palabras sencillas: la SEP dice que entrega herramientas; la sociedad exige garantías de que esas herramientas no vengan con una sola brújula. Entre los murales que recuerdan luchas y promesas, la educación enfrenta ahora la prueba de traducir discurso en prácticas abiertas y verificables.

Seguiremos de cerca las respuestas de la SEP, las convocatorias públicas y las reacciones en las aulas. La educación es demasiado importante como para decidirla a puerta cerrada.

Con información e imágenes de: elpais.com