Estudiantes toman el Parlamento tras una marea electoral

Con la mayor participación ciudadana en 30 años, la Lista Estudiantil se hizo con la mayoría absoluta en las elecciones y miles de personas celebraron en las calles. Aleksandar Vučić reconoció la derrota, según informes oficiales.

Belgrado. Lo que comenzó como un pulso universitario terminó por convertirse en un terremoto político. La Lista Estudiantil, un movimiento surgido de movilizaciones sociales y asambleas universitarias, logró la mayoría de los 250 escaños en disputa y se encamina a formar gobierno. Según la Comisión Electoral de Serbia y reportes de Reuters, la jornada cerró con la mayor participación en tres décadas, un indicio claro de que el descontento se tradujo en voto.

La derrota del presidente populista de derecha Aleksandar Vučić, que reconoció el resultado esta misma noche, marca un punto de inflexión. Durante años, críticos y organizaciones internacionales como Human Rights Watch habían denunciado retrocesos en la independencia judicial y presiones sobre medios y sociedad civil. Estos factores alimentaron la desafección que hoy se expresó con votos, según documentó BBC en su cobertura.

Las celebraciones en las plazas fueron multitudinarias: miles de jóvenes y familias cantaron, se abrazaron y llevaron pancartas reclamando educación pública de calidad, transparencia y cambios en la gestión de los servicios básicos. Periodistas de AP describieron escenas de alegría contenida, pero también de expectativas y exigencias claras: no basta con ganar las calles, ahora hay que gobernar con eficacia y responsabilidad.

La victoria estudiantil tiene un lado luminoso y otro de riesgo. En lo positivo, abre una ventana para políticas centradas en educación, salud pública, empleo juvenil y lucha contra la corrupción. Para muchas familias que han sufrido recortes y precariedad, promesas concretas de inversión en universidades, becas y vivienda estudiantil suenan a alivio. Sin embargo, la lista llega al Parlamento con cuadros relativamente inexpertos en la gestión estatal. Pasar del activismo a la administración implica aprender a negociar presupuestos, cuidar la independencia de las instituciones y sostener acuerdos parlamentarios sin sacrificar la agenda social.

La comunidad internacional observa atenta. La Unión Europea y actores regionales ya han subrayado la necesidad de estabilidad y respeto a las reglas democráticas. En términos prácticos, el nuevo Parlamento deberá gestionar retos inmediatos: una economía con desigualdades, un sistema sanitario tensionado y la necesidad de fortalecer medios independientes. Si se equivoca en las formas, corre el riesgo de reproducir los vicios que criticó; si acierta, puede abrir una senda de renovación democrática.

En la calle se escucha un mensaje repetido: exigir, acompañar y evaluar. Voces de profesores, trabajadores de la cultura y organizaciones sociales reclaman que la Lista Estudiantil convierta la euforia en políticas claras y medibles. Desde nuestro seguimiento de la jornada, con información de Reuters, BBC y AP, queda claro que el desafío será doble: transformar la representatividad en gestión eficaz y garantizar que la institucionalidad no sea rehén de intereses particulares.

Hoy Serbia amaneció distinta. No es una promesa automática de justicia social ni una garantía de estabilidad, sino una oportunidad histórica. Los estudiantes han ganado la partida electoral; ahora toca demostrar que saben gobernar sin traicionar a quienes llenaron las urnas y las plazas.

Con información e imágenes de: France 24