K-pop a punto de sacudir los grammy: artistas compiten en las cuatro grandes categorías
Las nominaciones de 2026 podrían romper un techo que el género no ha podido traspasar: nunca un acto de K-pop ha ganado un gramófono. ¿Será esta la primera vez?
El 1 de febrero de 2026, en la Crypto.com Arena de Los Ángeles, los grammy podrían vivir un momento histórico para la música surcoreana. Por primera vez, canciones y proyectos ligados al fenómeno del K-pop aparecen entre los candidatos de las cuatro grandes categorías: Grabación del año, Canción del año, Mejor artista nuevo y Mejor interpretación de dúo/grupo pop. No se trata solo de números: detrás vienen debates sobre identidad, mercado y la manera en que la música no anglófona entra al mainstream estadounidense.
Qué nominaciones tiene el K-pop en los grammy
| Categoría | Nominados relacionados con el K-pop |
|---|---|
| Grabación del año | Rosé — «APT» (con Bruno Mars) |
| Canción del año | «APT» (Rosé/Bruno Mars) y «Golden» (HUNTR/X — banda sonora de KPop Demon Hunters) |
| Mejor artista nuevo | Katseye — proyecto de HYBE (serie y formación estilo ídolo) |
| Mejor interpretación de dúo/grupo pop | «APT» y «Gabriela» (Katseye) — compiten con «Golden» y otros |
¿Por qué este momento es diferente (y por qué genera polémica)?
- Híbrido más que tradicional: Para la académica Areum Jeong, estas nominaciones representan una versión «desterritorializada e híbrida» del K-pop. Rosé fue forjada en el sistema coreano, pero APT suena pensado para audiencias globales y con gran presencia del inglés.
- El sello de la industria global: HYBE —la gran máquina detrás de BTS— ha impulsado proyectos como Katseye con una narrativa multiplataforma (series, formatos internacionales). Para el especialista Bernie Cho, eso convierte al K-pop en una «versión globalizada» donde la K está presente pero a veces en silencio.
- El idioma y el prejuicio: ¿Por qué los grammy tardaron en premiar? Jeong apunta al recelo occidental hacia letras en otros idiomas: las candidaturas con más inglés resultan más fáciles de integrar al sistema de la academia.
- Contexto de la industria musical estadounidense: La periodista Tamar Herman sugiere que 2025 fue un año flojo para los nuevos éxitos pop en EE. UU.; el informe de mitad de año de Luminate indica una ralentización en transmisiones de música nueva, lo que abre hueco para que propuestas globales brillen.
Lo que dicen los expertos
Areum Jeong, profesora adjunta en Arizona State University: «Muchas de estas nominaciones parecen más una idea del K-pop que el K-pop en sí; son producciones pensadas para audiencias globales, no locales».
Mathieu Berbiguier, Carnegie Mellon: «Se nota un factor de pop convencional: colaboraciones con superestrellas globales y productos mediáticos masivos convierten estas canciones en candidatas naturales fuera del circuito de nicho».
Bernie Cho, ejecutivo de la industria: «Representan un K-pop post-ídolo; la internacionalización ya no es experimento sino norma».
Tamar Herman, periodista musical: «No es solo que el K-pop haya llegado tarde a los grammy; es que el mercado pop estadounidense produjo menos éxitos grandes en 2025, y eso abrió la puerta».
¿Tendremos un ganador de K-pop en 2026?
La respuesta corta es: incierto. Varios factores juegan en contra y a favor. A favor están la exposición masiva (Netflix, colaboraciones internacionales) y canciones diseñadas para audiencias globales. En contra, persisten prejuicios por idioma, una academia con criterios cambiantes y competidores muy fuertes en cada categoría.
Expertos consultados evitan predicciones tajantes. Cho señala que la cuestión no es si ocurrirá, sino quién y cuántos triunfarán; Berbiguier cree que «Golden» tiene posibilidades por su arraigo en narrativa pop masiva. Herman recuerda que la discusión sobre si ganarían «en nombre del K-pop» depende de cómo definamos el género: si la canción es un producto transnacional, ¿seguirá representando al K-pop tradicional?
Qué está en juego
- Para el público: reconocimiento cultural y visibilidad para millones de fans fuera de Corea.
- Para la industria coreana: validación del modelo de exportación cultural y nuevas puertas en radio, festivales y medios anglosajones.
- Para la academia de los grammy: un examen sobre sus criterios de inclusión y su relación con la diversidad lingüística y cultural.
Conclusión
Los grammy 2026 no solo ponen al K-pop en la alfombra roja estadounidense: ponen en el centro preguntas incómodas sobre origen, mercado y poder cultural. Si gana alguna de estas propuestas, será un golpe simbólico fuerte para la industria surcoreana y una llamada de atención para la música global. Si no, el debate habrá quedado abierto: ¿el K-pop solo triunfa cuando suena más parecido a lo que el mercado anglo espera? En MILENIO seguiremos la ceremonia y el pulso que este momento despierta en fanáticos, críticos y la industria.
