Chávez jr. consigue un nocaut opaco que devuelve algo de calma a su familia

Una noche de contrastes en la Arena Potosí

San Luis Potosí, 25 de enero de 2026. Julio César Chávez Jr. volvió al cuadrilátero y ganó por nocaut técnico en el cuarto asalto contra el argentino Ángel Julián Sacco, en una pelea que dejó más preguntas que espectáculo pero que, en lo inmediato, le regresó un respiro al apellido Chávez.

La versión más breve de lo ocurrido: Chávez Jr. controló la pelea desde el inicio, fue acumulando daño y obligó al réferi a detener el combate cuando Sacco ya no pudo responder con claridad en la recta final del cuarto asalto. Según las crónicas de la Arena Potosí y la transmisión de Box Azteca del sábado, el argentino recibió un conteo previo en ese mismo round y terminó encajonado ante una ráfaga final que forzó el nocaut técnico.

Cómo se desarrolló el combate

  • Primeros rounds: Chávez Jr. impuso ritmo y distancia, trabajando al cuerpo y acumulando golpes claros.
  • Tercer asalto: el mexicano parecía dominar en tarjetas y en desgaste del rival; hubo momentos en que pudo terminar antes.
  • Cuarto asalto: Sacco resistió pero recibió un conteo previo; al cierre del round fue barrido por el ataque de Chávez Jr. y el réferi detuvo la pelea por nocaut técnico.

La victoria, aunque categórica en el resultado, fue «deslucida» en el sentido de que no se vio al Chávez Jr. explosivo de sus mejores días, sino a un boxeador práctico que buscó cerrar rápido sin extenderse a fajarse. Para muchos aficionados fue más un alivio que una celebración: el triunfo apaga críticas en lo inmediato, pero no borra la turbulencia del último año.

Contexto: turbulencias fuera del ring

Chávez Jr. llega a esta pelea después de un 2025 complicado. El boxeador enfrentó problemas legales y recibió fuertes acusaciones que afectaron su imagen pública. Además, en junio de 2025 fue derrotado por Jake Paul en un combate de exhibición, resultado que intensificó las dudas sobre su rendimiento. La victoria en San Luis Potosí le da aire, pero no responde a interrogantes sobre su estado físico a mediano y largo plazo ni sobre decisiones fuera del ring.

La noche fue doble para los Chávez

En la coestelar, Omar Chávez también cumplió el pronóstico y noqueó en el segundo round al colombiano Miguel Torres, quien no encontró cómo contrarrestar el poderío del hijo menor del gran campeón. Omar sentenció la pelea con una derecha fulminante que tumbó al colombiano y le dio otra alegría a la familia Chávez en la Arena Potosí.

Peleador Rival Resultado Asalto Lugar
Julio César Chávez jr. Ángel Julián Sacco (ARG) Nocaut técnico 4 Arena Potosí, San Luis Potosí
Omar Chávez Miguel Torres (COL) Nocaut 2 Arena Potosí, San Luis Potosí

Lo político y lo humano

Estas victorias devuelven sonrisas al clan Chávez y, por un rato, reclaman espacio en los titulares alejando los escándalos extradeportivos. Sin embargo, la figura pública exige transparencia: los promotores, las comisiones y los equipos deben garantizar controles médicos, procesos claros y responsabilidad ante la afición. La leyenda del padre, Julio César Chávez, ha llegado a comentar que los hijos podrían estar en el ocaso de su carrera; esa opinión añade una capa de presión y de expectativa sobre qué camino tomarán ambos púgiles.

Qué sigue

  • Para Chávez Jr.: capitalizar esta victoria con combates competitivos, exámenes médicos y un plan claro que convenza a la afición y a los patrocinadores.
  • Para Omar Chávez: mantener el impulso, pero evitar subestimar rivales que pueden exponer faltas técnicas o de preparación.
  • Para las autoridades del boxeo: aprovechar la atención mediática para exigir transparencia y mayor protección al peleador.

La noche en San Luis Potosí fue redonda en resultados para la familia Chávez, pero queda la tarea de convertir estas victorias en un proyecto serio y sostenible, lejos de polémicas y más cerca del ring que la afición merece ver. Fuentes: crónica de la Arena Potosí y la transmisión de Box Azteca, 25 de enero de 2026.

Con información e imágenes de: Milenio.com