Juan Soler firma voluntad anticipada y exige ‘no me enchufen, déjenme partir en paz’

Actor revela que la fatiga crónica tras un reality y un susto médico en Colombia lo llevaron a ordenar su testamento y dejar por escrito sus últimos deseos

El actor argentino Juan Soler, de 60 años, encendió la conversación pública sobre la autonomía al confirmar que firmó una voluntad anticipada y dejó listo su testamento tras sufrir complicaciones de salud el año pasado. En una entrevista para el programa Sale el Sol el 28 de enero de 2026, el histrión fue contundente: «No me enchufen, no me revivan, a mí déjenme partir en paz».

La decisión no fue un acto impulsivo ni un titular efímero, explicó Soler. Después de un episodio médico ocurrido durante una estancia en Colombia y de haberse retirado prematuramente del reality Top Chef VIP por fatiga crónica, el actor dijo que su relación con la vida y el trabajo cambió radicalmente. «Cumplir 60 años me hizo ver que no es que te quede un día más, es que te queda un día menos», afirmó durante la charla.

Según lo relatado en la entrevista y en la pieza compartida por el programa en sus redes, la pareja de Soler, la conductora Paulina Mercado, describió aquel periodo como especialmente duro: explicó que el actor vivía casi aislado, obsesionado con la competencia y con poco cuidado de su vida personal, una mezcla que terminó pasando factura al cuerpo y a la mente.

¿Qué es una voluntad anticipada y por qué importa?

La voluntad anticipada —también conocida como documento de instrucciones anticipadas o testamento vital— es un mecanismo legal y médico que permite a una persona dejar por escrito sus deseos sobre tratamientos médicos en caso de que, en el futuro, no pueda decidir por sí misma. Entre las disposiciones más habituales están la negativa a ser conectado a ventilación asistida, a recibir resucitación cardiopulmonar o a someterse a procedimientos que prolonguen la vida sin posibilidad real de recuperación.

En palabras sencillas: es ponerle límites legales a la tecnología médica para que no se prolongue el sufrimiento cuando ya no hay calidad de vida esperable. Para figuras públicas como Soler, firmar este documento no solo define su destino personal, sino que también visibiliza una práctica que, aunque incómoda, protege la dignidad y la voluntad individual.

Lo que contó Soler

  • Confirmó que ordenó su testamento y firmó la voluntad anticipada después del episodio de salud que vivió en Colombia.
  • Dijo que la fatiga crónica —que lo obligó a salir de Top Chef VIP antes de la final— fue una llamada de atención para replantear prioridades.
  • Se mostró claro y directo sobre su deseo de no ser sometido a maniobras de reanimación o a soporte vital prolongado si no existe esperanza razonable de recuperación.

Reacciones y contexto

La declaración de Soler llega en un momento en el que el debate público sobre la autonomía médica y los derechos al final de la vida gana terreno. Mientras algunos celebran su sinceridad y lo ven como un acto de coraje y responsabilidad, otros recuerdan la necesidad de acompañamiento emocional y de políticas públicas que faciliten el acceso a cuidados paliativos y asesoría legal para redactar estos documentos.

Fuentes: entrevista con Juan Soler en Sale el Sol (28 de enero de 2026) y declaraciones públicas compartidas por el programa en sus redes sociales.

Si usted piensa en firmar una voluntad anticipada: pasos prácticos

Paso Qué implica
Informarse Conocer qué es una voluntad anticipada y cómo se regula en su país o estado; las leyes varían.
Hablar con su médico Explicar sus valores y recibir orientación sobre escenarios clínicos posibles.
Redactar el documento Plasmar por escrito decisiones sobre reanimación, ventilación, nutrición por sonda y cuidados paliativos.
Asesoría legal Validar la redacción ante un abogado y cumplir los requisitos formales para su validez.
Informar a la familia Compartir el contenido con personas cercanas y con el equipo médico para evitar conflictos futuros.

Conclusión

La confesión de Juan Soler vuelve a poner sobre la mesa un debate incómodo pero necesario: ¿quién decide cómo termina nuestra historia cuando no podemos hacerlo por nosotros mismos? Su mensaje, crudo y sin adornos, empuja a la sociedad a hablar de muerte, autonomía y cuidado con la misma naturalidad con la que se habla de salud y trabajo. Al final, como dijo el actor, se trata de vivir bien y decidir con claridad cuándo ya no vale la pena prolongar el sufrimiento.

¿Tiene usted una voluntad anticipada? Compartir experiencias y exigir políticas que faciliten su acceso es, hoy más que nunca, una responsabilidad colectiva.

Con información e imágenes de: Milenio.com