Alerta cofepris: jeringas robadas que debes evitar y por qué importan

Por la Redacción

Cofepris emitió una alerta pública tras el robo de un lote de jeringas; la advertencia no es un trámite administrativo más, sino una luz roja para quienes dependen de estos dispositivos para vacunas, tratamientos crónicos y atención primaria. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios advirtió a la población sobre los riesgos de adquirir o usar jeringas cuya procedencia no esté garantizada.

El peligro no es un cuento técnico: una jeringa sin esterilidad o manipulada es como un boleto falso para la salud. Puede transmitir hepatitis B, hepatitis C o VIH si fue reutilizada o contaminada. La Organización Mundial de la Salud y autoridades sanitarias mexicanas han repetido que la cadena de custodia —desde fábrica hasta paciente— es la barrera número uno para evitar contagios y reacciones adversas.

¿Cómo reconocer una jeringa sospechosa? Cofepris pide revisar el empaque: el precinto debe estar intacto, el número de lote y la fecha de caducidad visibles, y el registro sanitario claramente impreso. Si el dispositivo viene sin funda protectora, con agujas dobladas, marcas de manipulación, o falta la información del fabricante, no lo uses y repórtalo. Comprar en puestos informales o aceptar material de procedencia desconocida aumenta el riesgo.

Si ya usaste una jeringa que crees comprometida, no ignores el asunto. Acude a un centro de salud para evaluación y pruebas; las infecciones tempranas pueden tratarse mejor. También informa a Cofepris; la comisión tiene protocolos para rastrear lotes robados y coordinar con autoridades locales. La prevención individual importa, pero también la respuesta institucional.

Esta alerta revela un problema mayor: fallas en la vigilancia de la cadena de suministros y en la seguridad de almacenes públicos y privados. Cuando faltan controles, quienes pagan el precio son las personas más vulnerables: pacientes con diabetes que requieren insulina, comunidades que dependen de campañas de vacunación y trabajadores de la salud en centros rurales. La transparencia de Cofepris es necesaria, pero no suficiente; se requieren medidas concretas de la Secretaría de Salud y fuerzas del orden para recuperar material robado y sancionar a responsables.

Exigir trazabilidad y sanciones efectivas no es tecnicismo: es exigir que la salud pública no dependa de la suerte. Los hospitales y farmacias deben mejorar inventarios, utilizar sellos inviolables y reportar rápidamente faltantes. Los compradores, por su parte, deben solicitar tickets y verificar registros del producto.

Cofepris actúa como fuente y alerta; la ciudadanía puede y debe responder con cuidado y denuncia. No es alarmismo: es sentido común colectivo. Si detectas jeringas en condiciones extrañas, no las uses y comunícalo a las autoridades sanitarias. Proteger la salud pública es, al final, una responsabilidad compartida.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx